Un ejemplo de la tecnología e ingeniería potosinas: El ferrocarril de Santa María del Río

Por: Dr. Sergio Alejandro Cañedo Gamboa

Por

Redacción

- viernes, enero 23 de 2026

Durante las últimas décadas del siglo XIX y las primeras del XX el ferrocarril se convirtió en México en el medio de transporte que respondió a las necesidades mercantiles para el traslado de productos, y fue la mejor y más rápida opción para el traslado de personas conectando el centro del país con la frontera norte, así como con las costas en los litorales del Golfo de México y el océano Pacífico.

Los capitalistas, principalmente mercaderes potosinos, formaban sociedades mercantiles enfocadas a la construcción de estos ferrocarriles. Se ha afirmado que dichas obras fueron realizadas por extranjeros quienes traían sus conocimientos y técnicas, sin embargo, varias de ellas fueron ejecutadas por ingenieros mexicanos, incluso potosinos.

La inversión realizada en esta obra fue considerable y el empleo de la tecnología de la época es de resaltar. La infraestructura fue diseñada y construida por ingenieros potosinos, contrario a lo que se ha afirmado respecto a que se trataba de una obra creación de ingenieros y trabajadores de origen alemán. El propósito principal del ferrocarril fue facilitar la extracción de materias primas producidas por las haciendas y ranchos que atravesaba en su ruta, la cual pasaba por bellos parajes que inducen a la idea de que se pudiera tratar de un paseo atractivo y placentero para los propietarios de las haciendas y sus visitantes.

En 1902 tuvo lugar en Santa María del Río la asamblea general en la cual se instaló la Compañía Anónima de Ferrocarril de Santa María del Río, a la cual se integraron 14 accionistas. El objeto de la Compañía fue construir un ferrocarril de tracción mecánica o animal para unir la estación de Jesús María del FNM con Santa María del Río y el balneario que se encuentra en los manantiales de aguas minerales de La labor del Río.

La construcción del terraplén y el tendido de vías inició en 1903, se consideraba construir 37 kilómetros, en 1904 se concluyeron los primeros 20 kilómetros que conectaban la estación de Jesús María con el poblado de Ojo Caliente.  En 1905, el gobierno del estado de San Luis Potosí otorgó concesión a esta Compañía para la explotación de la infraestructura ferroviaria. La concesión fue a favor de Rafael Arias, Manuel Hernández Acevedo y Ricardo Gutiérrez Soberon. A pesar de haber desarrollado poco más de la mitad de la infraestructura y haber obtenido la concesión para su explotación, el terraplén y el tendido de la vía quedó inconcluso pues llegó a algún punto entre Ojo Caliente y Santa María del Río.

El ferrocarril de Santa María del Río operó por poco más de treinta años, en su momento fue una obra en la que se conjugaron capital, ingeniería y tecnología potosinos. Al igual que otros ferrocarriles de vía angosta contribuyó a la conectividad regional. Un siglo después ha vuelto el fervor por los ferrocarriles como una estrategia de transporte de personas y como una opción para conectar de manera eficiente las diversas regiones del país.

Acantilados de Ojo Caliente. Ferrocarril de Santa María del Río (Circa 1906).