Chihuahua, Chih., domingo 04 de enero de 2026.— La población de bisonte americano en la Reserva de la Biosfera Janos y el rancho El Uno, ubicados en el noroeste del país, ha registrado una recuperación histórica al pasar de una manada inicial de 23 ejemplares a entre 460 y 500 animales en los últimos 16 años, de acuerdo con información del Fondo Mexicano para la Conservación de la Naturaleza (FMCN).
El bisonte americano, especie que estuvo al borde de la extinción en el siglo XIX debido a la cacería indiscriminada por parte de colonos estadounidenses, es considerado clave para la salud de los ecosistemas de pastizal. Sus pisadas y hábitos de forraje contribuyen a mejorar la calidad del suelo y la infiltración de agua, además de favorecer la dispersión de semillas de pastos nativos y la creación de microhábitats que benefician a otras especies de fauna silvestre.
La Reserva de la Biosfera Janos abarca una superficie de 526 mil hectáreas —más de 5 mil kilómetros cuadrados— en los límites de Chihuahua con Sonora. Además de ser un espacio prioritario para la conservación del bisonte, la zona funciona como refugio para especies como el venado cola blanca, el perrito llanero, diversas aves de pastizal, aves acuáticas migratorias y el águila real.
Dentro de esta área natural protegida se localiza el rancho El Uno, con una extensión de 18 mil 546 hectáreas. El predio fue utilizado durante décadas para la ganadería tradicional hasta que en 2005 fue adquirido por la fundación internacional The Nature Conservancy, lo que permitió transitar hacia un modelo de ganadería regenerativa compatible con la conservación del bisonte.
Este cambio de enfoque impulsó prácticas como el pastoreo rotacional planeado, el uso de genética de ganado adaptada localmente, la restauración de hábitats para la fauna silvestre y acciones para la prevención de la erosión del suelo.
En 2009, año en que la región obtuvo la declaratoria oficial de Reserva de la Biosfera, una manada genéticamente pura de 23 bisontes fue donada por el Wind Cave National Park de Dakota del Sur, Estados Unidos, al rancho El Uno. A partir de entonces, la población creció de manera sostenida hasta alcanzar cerca de 500 ejemplares.
El rancho El Uno fue donado al FMCN en 2018 y actualmente es administrado por la organización Cuenca Los Ojos, bajo el mandato de mantener la reintroducción del bisonte en los pastizales nativos y restaurar su papel ecológico en la región.
El proyecto de conservación ha tenido un impacto nacional. En 2025 se realizó el traslado de 44 bisontes desde la Reserva de la Biosfera Janos hacia El Santuario, en Coahuila, y para 2026 se prevé el envío de más ejemplares al rancho Cuenca Los Ojos, en Sonora.
En un comunicado, Cuenca Los Ojos explicó que la integración de nuevas manadas forma parte de una estrategia nacional que busca fortalecer la protección de la especie, mejorar el monitoreo y manejo de las poblaciones existentes, evitar la sobrecarga de los pastizales y preservar la salud genética del bisonte, además de ampliar su distribución en México.
El bisonte americano es el mamífero terrestre más grande del continente. Históricamente se distribuía desde Canadá hasta el norte de México, habitando territorios que hoy corresponden a Chihuahua, Coahuila y Sonora, con registros ocasionales en Zacatecas y Durango. Su recuperación en Janos es considerada uno de los mayores logros recientes en materia de conservación de fauna silvestre en el país.
