“Superar la precariedad laboral de los jóvenes profesionistas en México”

Por: Beatriz Montserrat Gómez Martínez

Por

Redacción

- jueves, enero 29 de 2026

Según la OIT (Organización Internacional del Trabajo), el desempleo mundial representa alrededor de 186-187 millones de personas, de una población aproximada de 8,000 millones. A simple vista parece una proporción baja, pero el déficit laboral global aumenta a 402 millones  (OIT, 2025)cuando sumamos a los “desanimados”[1] y a las personas con barreras para trabajar.

Cabe señalar que quienes cuentan con trabajo, centrándonos en los profesionistas y técnicos de México, sufren condiciones salariales precarias: un salario promedio mensual de $7,520 pesos mexicanos (Data México, Secretaría de Economía, 2025); cuando el promedio nacional de ingreso mensual necesario para cubrir gastos básicos excede los $16,400 MXN,  según el Observatorio Laboral y Acción Ciudadana Frente a la Pobreza,

Ante estas cifras, surgen un par de preguntas obligadas: ¿Qué sucede cuando millones de profesionistas en el mundo se hacen económicamente inútiles al no poder insertarse en un trabajo? ¿Hasta dónde puede resistir una persona/familia con estos salarios y cómo se resolverá la pobreza económica y otras que vulneran sobre todo a las generaciones jóvenes (18 a 29 años)?

Ante este panorama, quedan expuestas falacias como el “echeleganismo” y la meritocracia, ya que tristemente hoy, la preparación y la lealtad a cualquier empleo, no garantizan movilidad social, o bien estabilidad económica a largo plazo.

No se pretende desincentivar a la juventud en adquirir una formación académica universitaria, si no visibilizar el reto que significa para las universidades formar profesionistas y técnicos, capaces de la reflexión crítica, de resolver problemas más allá de lo teórico, y de que lleguen, como refirió el sociólogo Dahrendorf,  a una toma de conciencia colectiva de la amenaza que pesa sobre franjas cada vez más numerosas y mal protegidas de la población” (Nun, 1999).

El llevar a las agendas políticas estos problemas desde la presión ciudadana, es la forma en que la lucha contra esta pobreza laboral puede priorizarse. Desde la política pública, North, explica que, cuando las reglas existentes ya no sirven a los intereses de los actores poderosos las instituciones cambian o desaparecen. Es necesario entonces replantear qué instituciones han de ser mantenidas o reformuladas para procurar el bienestar, aunque la agenda política proponga otra vertiente.

Esta era de IA parece apuntalarse como el espacio donde los jóvenes que inician o ya están insertados en el mercado laboral, pueden encontrar nuevos nichos, si aprenden cómo aprovecharlos y conservan una mente abierta.

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Fuentes

https://www.ilo.org/es/resource/news/la-recuperacion-del-mercado-laboral-pierde-fuerza-segun-un-nuevo-informe-de#:~:text=El%20d%C3%A9ficit%20mundial%20de%20empleo,en%20los%20pr%C3%B3ximos%20dos%20a%C3%B1os.

https://www.economia.gob.mx/datamexico/es/profile/occupation/profesionistas-y-tecnicos#:~:text=Empleo%20*%209.88M%20Poblaci%C3%B3n%20ocupada%202025%2DT1.%20*%20$7.52k%20MX%20Salario%20promedio%20mensual%202025%2DT1.

 Núm. 23 (2010) Lavboratorio Revista de estudios sobre cambio social estructural y desigualdad social, ISSN: 1515-6370, José Nun Sobre el concepto de masa marginal en: https://publicaciones.sociales.uba.ar/index.php/lavboratorio/issue/view/27/showToc

Jorge Javier Romero, Las instituciones como reglas del juego, North 1990 chrome-extension://efaidnbmnnnibpcajpcglclefindmkaj/https://archivos.juridicas.unam.mx/www/bjv/libros/1/491/5.pdf https://www.eleconomista.com.mx/capital-humano/ia-creara-78-millones-nuevos-empleos-2030-reto-adaptacion-talento-20260125-796894.html


[1] Se refiere a personas desempleadas en edad de trabajar que, a pesar de desear un empleo, abandonan la búsqueda activa por falta de oportunidades o tras largos periodos sin éxito.