Se termino la falacia, la reforma judicial se sostiene en alfileres

Por

Ernesto García

- jueves, febrero 13 de 2025

Tras los complejos días de expectativas en torno a la reforma judicial, poco a poco se ha ido desmoronando la intención de hacer parecer que esta era una de las soluciones primordiales para resolver el complejo tema de la impartición de justicia en México. Desde el momento en que se planteó, ya se vislumbraba el estrepitoso fracaso de la reforma, ya que a cada paso que daba, terminaba por ser una falacia. Se han destinado una gran cantidad de recursos a una causa que parece más bien una ilusión, mientras se espera que, en el futuro, no haga falta para paliar alguna de las crisis que podría detonar el mandatario estadounidense en su segundo periodo al frente de la Casa Blanca.

El primer funcionario que pudiera tener presente una persona al ser víctima de la inseguridad en este país es el agente del Ministerio Público, quien en promedio atiende entre 50 y 100 carpetas de investigación a diario, en un horario burocrático, pero en una justicia que no puede permitirse el lujo de no atender las necesidades del ciudadano. En este panorama de las carpetas de investigación, tendríamos que dividir entre los delitos graves, que implican una expeditez en la justicia, y delitos menores como hechos de tránsito, discusiones, pleitos o robos menores. De las casi cien carpetas de investigación, los asuntos graves se podrían reducir a unas 20, las cuales deben recibir prioridad, pero también es importante atender las restantes 80. Surge la siguiente interrogante: ¿a quién dejamos en estado de indefensión? ¿Qué es más importante resolver? Si me lo preguntan a mí, los delitos dolosos, pero si se lo preguntamos a la persona que sufrió un accidente de tránsito, quizás piense que ese es el delito que debe resolverse. Es una cuestión de interpretación, pero a todo esto, ¿qué problema resuelve elegir jueces y magistrados por voto popular si en esta etapa aún no hemos cruzado el laberíntico camino de la Fiscalía y la burocracia? Nada aún ante un juez.

En este contexto, los abogados postulantes, los egresados, los jueces y demás integrantes del Poder Judicial del Estado optaron por no inscribirse en el proceso. Durante mucho tiempo, cualquier abogado postulante hubiera deseado tener la oportunidad de participar en este proceso, pero la falta de certeza sobre si serán considerados para un puesto ha hecho que la carrera judicial se vea poco prometedora. De los trece distritos judiciales en el estado de San Luis Potosí, solo en el primer distrito, con cabecera en la capital, se completó el número necesario de vacantes para tres insaculaciones. En los demás distritos, todos los jueces menores y auxiliares van en automático, es decir, no tienen competencia, haciendo que se gasten recursos en una elección donde ya se sabe quién será el ganador.