Protestantismo y ferrocarriles potosinos

Por: Mtro. Jorge Castillo Rodriguez

Por

Redacción

- jueves, marzo 26 de 2026

Según indican diversos volúmenes del Annual Report of the Board of Foreign Missions of the Presbyterian Church in the U.S.A, a partir de 1873 los protestantes comenzaron a “ocupar” el estado de San Luis Potosí. Dicho término, de resonancias militares, no era casual pues expresaba la convicción misionera de haber abierto un nuevo territorio espiritual en un país de mayoritaria católica. Fue en ese año que comenzaron las labores sistemáticas de evangelización en territorio potosino, las cuales se concentraron inicialmente en la capital estatal. Sin embargo, con la llegada del ferrocarril en la década de 1880, la acción presbiteriana recibió un importante impulso para expandir su área de influencia.

Otro frente de avanzada misionera fue la estación Cárdenas, una población que comenzaba a emerger a la par de la actividad laboral y comercial que había generado el camino de hierro a Tampico. En un informe de 1907, el reverendo C. Scott Williams describió la peculiar fisonomía de la naciente localidad, expresó que se trataba de un railroad camp and machine shop que estaba “lleno de vicios y de oportunidades” para el servicio religioso. El término “campamento” subrayaba la naturaleza del asentamiento, ya que no era aún una ciudad consolidada, sino un asiento temporal modelado por la lógica industrial ferroviaria, con trabajadores itinerantes, talleres, cantinas y conflictos laborales. Dicha lectura sobre el espacio reflejaba tanto el juicio moral como la estrategia pastoral, pues en donde había desorden y problemas, había un campo fértil para la conversión y el evangelio. Según Williams, los cultos que se llevaban a cabo en dicha localidad se oficiaban una vez al mes en la casa de una mujer que era miembro de la congregación.

Así, la “ocupación” misionera “presbiteriana americana” en Cárdenas y otras poblaciones potosinas llegó a su fin. Los pastores estadounidenses, así como los trenistas “gringos”, abandonaron la región. No obstante, la huella religiosa que dejaron los pastores presbiterianos en la Región Media no desapareció y la fe protestante continuó siendo practicada entre los cientos de mexicanos que se habían convertido. Prueba de ello es el templo presbiteriano del Bethel en Cárdenas, mismos que hasta nuestros días siguen estando en activo.

Por: Mtro. Jorge Castillo Rodriguez