San Luis Potosí, S.L.P., miércoles 14 de octubre de 2026.- El modelo de atención médica implementado por el Gobierno Federal a través de IMSS-Bienestar no ha logrado resolver las necesidades de los pacientes ni garantizar condiciones adecuadas para los trabajadores del sector salud, señaló la diputada local Frinné Azuara Yarzábal, quien advirtió que la situación podría agravarse si no se realizan cambios en su operación.
La legisladora cuestionó los resultados de la centralización de los servicios médicos, al considerar que la transferencia de responsabilidades de los estados a la Federación no ha permitido solucionar problemas como el desabasto de medicamentos, la falta de personal, las deficiencias en la atención hospitalaria y las demandas laborales de los trabajadores.
Azuara Yarzábal sostuvo que la desaparición de los anteriores mecanismos de adquisición y distribución de medicamentos provocó dificultades en el suministro de insumos médicos, situación que, afirmó, continúa afectando a pacientes que requieren tratamientos especializados, particularmente personas con cáncer y quienes necesitan intervenciones quirúrgicas.
“No va a funcionar un sistema de salud que no tenga un modelo, ya basta de improvisaciones”, expresó la diputada, al cuestionar la estrategia del Gobierno Federal y la creación de nuevos esquemas de atención sin que, a su consideración, se hayan resuelto las deficiencias existentes.
En ese sentido, señaló que la crisis no se limita al abastecimiento de medicamentos, sino que también comprende las condiciones laborales del personal sanitario, motivo por el cual manifestó su respaldo a las recientes protestas de trabajadores del IMSS y de IMSS-Bienestar registradas en distintas entidades del país.
La legisladora también cuestionó que no se hayan concretado las mejoras salariales contempladas en la reforma al artículo 123 constitucional aprobada en 2024, por lo que consideró necesario garantizar recursos suficientes para cumplir los compromisos con el personal médico y demás trabajadores de la salud.
Asimismo, criticó la concentración de decisiones y recursos en el ámbito federal, al señalar que los estados anteriormente contaban con mayores posibilidades de administrar sus servicios médicos conforme a las necesidades de su población. A su juicio, el actual esquema debe revisarse para evitar que las deficiencias administrativas continúen repercutiendo en la atención de los pacientes.
Azuara Yarzábal insistió en que el presupuesto destinado al sector resulta insuficiente y planteó la necesidad de incrementar la inversión pública en salud, además de garantizar mecanismos eficientes para la compra y distribución de medicamentos.
“Los errores en salud cuestan vidas, cuestan vidas”, declaró, al advertir sobre las consecuencias que pueden enfrentar los pacientes cuando no reciben tratamientos, medicamentos o servicios médicos de manera oportuna.
Finalmente, consideró que, mientras el Gobierno Federal no atienda el desabasto, las demandas laborales y las deficiencias operativas de IMSS-Bienestar, persistirán los problemas en la prestación de servicios médicos y el riesgo de que se profundice la crisis del sistema público de salud.
