San Luis Potosí, S.L.P., viernes 23 de enero de 2026.- La Universidad Politécnica de San Luis Potosí (UPSLP) reporta un incremento del 25% en el número de aspirantes para el próximo ciclo escolar, al alcanzar hasta el momento alrededor de 1,200 solicitudes, cifra equivalente a la registrada durante todo el proceso de admisión anterior, informó el rector Néstor Garza.
De acuerdo con el rector, la universidad mantiene una expectativa de superar los 2,000 aspirantes conforme avance el periodo de preinscripciones, lo que refleja una respuesta positiva a la diversificación de la oferta académica y a las nuevas modalidades educativas que ha impulsado la institución en los últimos meses.
La UPSLP continuará con un esquema de evaluación diagnóstica, en lugar del examen de admisión tradicional, con el objetivo de identificar las habilidades y áreas de oportunidad de los aspirantes, y asegurar que los estudiantes cuenten con el perfil académico adecuado para cursar programas de alta exigencia.
Actualmente, la universidad rechaza aproximadamente el 35% de los aspirantes, de los cuales cerca del 10% no cumple con los requisitos administrativos o criterios básicos de ingreso, mientras que el resto no alcanza los parámetros académicos necesarios, principalmente en áreas como matemáticas, fundamentales para los programas de ingeniería.
El rector destacó que, de manera general, el nivel académico de los aspirantes ha sido positivo, con un promedio de calificación de 8, cifra superior a la de otras instituciones de educación superior, aunque reconoció que persisten deficiencias en conocimientos específicos dependiendo del programa al que se postule cada estudiante.
No obstante, subrayó que la principal carencia detectada entre los aspirantes es el dominio del idioma inglés, una competencia considerada clave en un entorno globalizado y en sectores productivos que requieren comunicación constante con mercados internacionales.
Ante este panorama el titular de la universidad señaló que la UPSLP ha reforzado sus mecanismos de evaluación lingüística y llamó a fortalecer la formación desde niveles previos, al tiempo que planteó como reto estratégico la capacitación docente en el uso educativo y ético de la inteligencia artificial, como herramienta indispensable para mejorar los procesos de enseñanza y aprendizaje en la educación superior.