San Luis Potosí, S.L.P., lunes 19 de octubre de 2026.— Organizaciones de la sociedad civil y personas defensoras de derechos humanos cuestionaron las prioridades y la imparcialidad de la Comisión Estatal de Derechos Humanos (CEDH) de San Luis Potosí, luego de que el organismo emitiera una recomendación en favor del diputado local Héctor Serrano Cortés, mientras mantiene pendientes de atención numerosas quejas de personas en situación de vulnerabilidad.
A través de un pronunciamiento público, los activistas expresaron su inconformidad con la Recomendación 10/2026, emitida el pasado 9 de octubre, mediante la cual se reconoce al legislador como víctima de violaciones a sus derechos humanos por expresiones realizadas en su contra por el rector de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí (UASLP).
Los firmantes aclararon que su posicionamiento no pretende defender al rector universitario, sino cuestionar los criterios utilizados por la CEDH para atender determinados asuntos, particularmente cuando existen denuncias relacionadas con desapariciones, violencia contra las mujeres, tortura, discriminación, abusos policiales y deficiencias en los servicios de salud que, aseguraron, permanecen sin respuesta desde hace años.
Consideraron cuestionable que, frente a este rezago, el organismo destinara una de las diez recomendaciones emitidas durante el año a un diputado que cuenta con recursos públicos, espacios institucionales y acceso a medios de comunicación para ejercer su defensa.
Otro de los señalamientos se relaciona con la disposición de incorporar a Serrano Cortés al Registro Estatal de Víctimas, mecanismo destinado a garantizar atención, acompañamiento y reparación integral a quienes han sufrido violaciones a sus derechos humanos. Las organizaciones advirtieron que esta determinación podría desvirtuar el propósito de dicho instrumento, al considerar que deben establecerse criterios de proporcionalidad y prioridad para quienes enfrentan mayores condiciones de vulnerabilidad.
Asimismo, recordaron que el legislador impulsó la reforma penal conocida como Ley Serrano, bajo la cual dos periodistas fueron sometidas a procesos judiciales y que posteriormente fue derogada por el Congreso del Estado, en julio de 2026, después de diversas protestas y cuestionamientos sobre sus implicaciones para la libertad de expresión.
En ese contexto, señalaron que las personas que desempeñan cargos públicos están sujetas a un mayor escrutinio por parte de la sociedad, por lo que consideraron necesario analizar la recomendación también desde los estándares de protección a la libertad de expresión.
Ante esta situación, exigieron a la CEDH transparentar el número de quejas pendientes, su antigüedad y los criterios utilizados para determinar cuáles expedientes reciben atención prioritaria. También solicitaron acelerar la resolución de los casos más antiguos, garantizar que el Registro Estatal de Víctimas conserve su finalidad y que el Consejo Consultivo del organismo revise la actuación institucional.
Finalmente, las organizaciones advirtieron que la credibilidad de la Comisión depende de su capacidad para actuar con autonomía e imparcialidad, sin establecer diferencias de atención basadas en la posición política o social de las personas involucradas. “Una Comisión que se apresura para el poderoso y hace esperar a las víctimas no protege derechos: los jerarquiza”, concluyeron en su pronunciamiento.