Veracruz, miércoles 25 de febrero de 2026.- Una bebé de apenas tres meses de edad, identificada por sus familiares como Brisa, falleció en el puerto de Veracruz tras sufrir una severa infección por parásitos que derivó en asfixia. El caso ha generado indignación debido a que, ante la ley mexicana, la menor no existía, ya que nunca fue registrada en el Registro Civil.
La historia comenzó en el Hospital Tarimoya, donde su madre, Mónica Vianney, de 27 años, dio a luz, pero abandonó el nosocomio con la recién nacida sin realizar el trámite oficial de registro. Desde entonces, la bebé vivió en condiciones de extrema insalubridad junto a su hermana menor de dos años, en un domicilio que autoridades describieron como un basurero.
De acuerdo con las primeras investigaciones, Mónica y su pareja, Carlos Manuel, de 31 años, se dedicaban a la recolección de desechos y reciclaje, además de enfrentar problemas de adicción. El inmueble donde habitaban también funcionaba como depósito de basura, generando un foco de infección que afectó gravemente la salud de los menores.
Muerte por infección parasitaria
La tarde del martes, la madre regresó al Hospital Tarimoya con la bebé en brazos, prácticamente sin signos vitales. Personal médico confirmó el fallecimiento, y el dictamen forense determinó como causa de muerte broncoaspiración por Ascaris lumbricoides, una infección parasitaria intestinal asociada a condiciones severas de falta de higiene.
La infección provocó que los parásitos obstruyeran las vías respiratorias de la menor, ocasionándole asfixia. Tras el hecho, autoridades policiacas intervinieron y detuvieron a ambos padres, quienes serán puestos a disposición de la fiscalía especializada por su presunta responsabilidad en el delito de maltrato infantil.
Obstáculos legales para su sepelio
El cuerpo de la bebé permanece en calidad de “indeterminado”, debido a que no existe registro de nacimiento que acredite legalmente su identidad. Esta situación ha complicado los trámites para la entrega del cuerpo.
Un tío abuelo de la menor, identificado como David Moreno, busca reclamar los restos para velarlos y sepultarlos con el nombre que le dieron sus padres, pese a que el Estado nunca la reconoció oficialmente.
Resguardo de los hermanos
El caso activó la intervención del DIF Municipal de Veracruz, que ya resguardó a los otros tres menores de la familia, quienes también vivían en el mismo entorno insalubre.
El mayor, de nueve años, permanece hospitalizado en la Torre Pediátrica con problemas gastrointestinales severos, deshidratación y un cuadro avanzado de parasitosis, informó el director del DIF municipal, Roberto Muñoz Joachín.
Además, aunque dos de los hijos cuentan con registro de nacimiento, sus actas fueron destruidas, lo que complica su situación legal. El menor más pequeño, al igual que Brisa, tampoco fue registrado.
Las autoridades señalaron que el DIF asumirá la custodia de los niños y trabajará para restituir sus derechos fundamentales, particularmente el acceso a la identidad y a la salud, vulnerados por las condiciones en las que vivían.