Otra derrota como local del conjunto potosino vivimos este fin de semana, esta vez a manos del resucitado Santos Laguna, que sumó su quinta victoria consecutiva. Algo realmente digno de admirar después de tantos torneos para el olvido que ha tenido el conjunto de Aleco Irarragorri, que, después de convertirse en un meme, se tomó las cosas en serio y ha mostrado un futbol más agresivo y ordenado.
En cambio, el San Luis, después de conseguir dos triunfos consecutivos y mostrar un mejor futbol, con mayor orden, volvió a la calle de la amargura, demostrando que es difícil pelear por un lugar en la liguilla con ese futbol desangelado.
La irregularidad tocó a las puertas del conjunto dirigido por Mejía, que tal parece que concluirá el presente torneo sin grandes cambios, pues, a estas alturas, difícilmente cambiará el rumbo en el futuro inmediato, al menos en cuanto al futbol que ha mostrado el equipo.
Es de señalar la baja de juego de algunos futbolistas que han demostrado su garra en circunstancias difíciles, pero que ahora parecen estar lejos de su mejor versión. Salles-Lamonge juega a medio gas, con más pases hacia atrás y poca generación de peligro. David Rodríguez se muestra desesperado al no encontrar espacios ni compañeros que lo acompañen. Llorente también luce cansado ante las limitaciones tácticas del equipo. Pero es lo que hay.
¡Cómo nos haces falta, Joao Pedro! Porque ya viene el Clásico de la 57 y los vecinos están agrandados. Una derrota en casa frente al odiado rival sería la hecatombe.
En fin…
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