El concepto de legado está profundamente arraigado en las empresas familiares. Su impacto refleja lo representan los valores de la propia familia y la evolución de la empresa misma.
Observamos que el legado nace de la visión emprendedora del fundador de primera generación y se construye a medida que una empresa naciente se convierte a través del tiempo en una empresa familiar multigeneracional. Honra los orígenes de la empresa, preserva sus tradiciones y respeta el espíritu emprendedor, los logros y los valores de todas las generaciones anteriores. Pero no todos los legados son iguales…
El legado representa una fuente de identidad, inspiración e innovación, que otorga a los miembros de la familia un sentimiento de orgullo, privilegio y posición social en una comunidad; un sentido de pertenencia y una reputación familiar. Sin embargo, en algunos casos, puede generar desacuerdos familiares que perturban las relaciones y la unidad familiar cuando las generaciones más jóvenes, centradas en la innovación y la adaptabilidad, desafían a las generaciones anteriores.
En empresas tan arraigadas en la tradición y en la mentalidad de que “así es como siempre se ha hecho”, el legado que se transmite puede llegar a obstaculizar la innovación, el cambio y la agilidad en las generaciones. Si bien la tradición ha sido históricamente un factor clave en el legado de una familia empresaria, ¿qué ocurre con dicho legado cuando la tradición obstaculiza la innovación?
Esta es la paradoja del legado: encontrar las maneras de que la tradición y la innovación coexistan en las empresas familiares, donde en ocasiones, el arraigo por mantener intacto el legado del fundador (la tradición) puede paralizar a la empresa ante la necesidad de adaptarse (la innovación). Es así, que las decisiones de una generación afectan las decisiones de las generaciones siguientes. Y como ocurre con todo lo que vale la pena conservar, el legado requiere atención y una gestión cuidadosa para garantizar que siga generando valor para la familia, la empresa y todos sus grupos de interés.
En el entorno actual, el legado presenta nuevos desafíos para los líderes de empresas familiares, quienes consideran necesario aprender a gestionar la paradoja del legado combinando los valores tradicionales con las estrategias empresariales modernas para construir un legado pensando en las generaciones futuras.
De acuerdo con el estudio realizado en 2024 por KPMG que engloba las respuestas de 2.683 líderes de empresas familiares de 70 países, el nivel de asimilación que las empresas tienen del concepto “legado” en su negocio, reportó que existe una integración del legado de un 77%, donde esta asimilación se divide en 23% de legado de carácter biológico, 23% social, 16% material y 15% de identidad.
Cada uno de estos tipos de legado tiene una influencia fundamental en la filosofía operativa en la que destaca la parte biológica, que ha ganado relevancia en México, pues le concede mayor importancia a aspectos como son el nombre de la familia y la promoción de la participación de las generaciones más jóvenes en la empresa, lo que permite a los líderes contar con un panorama más amplio del negocio gracias a la experiencia intergeneracional que permite identificar oportunidades y mejores prácticas que impulsan el crecimiento sostenible y la preservación del legado.
De esta forma, la identidad resulta fundamental, especialmente para los temas de sucesión, en el caso de que nuevas generaciones tomen el liderazgo para aportar una visión innovadora que deje huella y permita que la compañía siga evolucionando. Si bien muchas organizaciones ya integran el legado en su operación, esto sigue representando un desafío crítico, ya que implica la conformación de un gobierno corporativo robusto, mediante un proceso de institucionalización que contemple tres factores clave: familia, negocio y propiedad, por lo que se considera necesario establecer un modelo que ofrezca oportunidades de desarrollo profesional a los dueños y a sus empleados, garantizando la igualdad de oportunidades en un ambiente laboral inclusivo que promueva el bienestar para impulsar el éxito y asegurar la supervivencia en el largo plazo de la organización.
¿Qué se puede hacer?
Definir lo qué significa el legado y el impacto que tiene para cada empresa familiar, identificando las oportunidades potenciales, los desafíos y las viabilidades en el largo plazo, desarrollando estrategias y prácticas que apoyen su fortalecimiento y sostenibilidad. Y ¿Usted, conoce su legado?