De futbol y política o viceversa

Por

Redacción

- viernes, junio 5 de 2026

En breve dará inicio la Copa del Mundo de futbol, y como en cada ocasión que se presenta, las noticias relevantes las ocupará el futbol. Empezarán las apuestas por la que consideren será la selección campeona del mundo, se hablará de los jugadores y poco a poco nos embruteceremos con el mundial. A los que no les gusta el futbol, apagarán los televisores y eso será lo que les quedará por hacer. Pero para unos y otros lo mejor será la distancia que mantendremos con las noticias políticas del día a día. Ese cúmulo de información que, pasado el tiempo, nos percatamos de que no nos sirve de nada el enterarnos. Que nos quita la paz y nos mete en un mal vivir.


Pero tampoco estamos exentos de que sea justo el futbol el que nos traiga de vuelta a una realidad que no nos gusta. Ya lo estamos viendo con la selección de Irán, que tendrá que pernoctar en Tijuana, en tanto que sus juegos son en Los Ángeles y Seattle, porque no es agradable estar en un país que ha matado a tu gente y con el cual mantienes grandes diferencias. Y me estoy refiriendo a los Estados Unidos. Aunque pensándolo bien, México y España también han tenido sus diferencias y justo por eso han invitado al Rey de España al juego inaugural. Pero no tiene nada que ver con las diferencias que en los últimos tiempos han tenido los Estados Unidos con casi el resto del mundo.


En fin, que el futbol también nos regresa a ese mundo del que nos queremos alejar algunos. Pero no todo está perdido, porque cómo no recordar que fue en la copa del mundo de México 1986 en donde gracias a “la Mano de Dios” de Diego Armando Maradona en un encuentro entre Inglaterra y Argentina se hizo tabla rasa entre ambos países cuando el conflicto de las Malvinas estaba reciente con Inglaterra llevando ventaja; siendo justo el futbol quién le dio al pueblo argentino el bálsamo que necesitaba.


Y eso tiene el deporte, y en este caso el futbol, ahí no ganan los ricos y poderosos. No gana Trump o Putin, Jeff Bezos o Elon Musk, Inglaterra, Alemania o China, no. Ahí gana la disciplina, el talento, el trabajo, la constancia y el esfuerzo. Algo de lo cual la política y los políticos no consideran. Aunque en el deporte tampoco gane la democracia, porque no gana quién tiene más aficionados, ni gana el que tiene más poder o más dinero, aunque ayude. El futbol, y el deporte en general, no se ha envilecido como sí lo ha hecho la política. El deporte otorga espacios de gloria a Sebastian Sawe de Kenia y Yomif Kejelcha de Etiopía, que han roto la barrera de las dos horas en maratón; a Messi y a Cristiano Ronaldo, de Argentina y de Portugal respectivamente, como dos de los mejores futbolistas de la historia; o a Victor Wenbanyama, basquetbolista francés jugando en la mejor liga del mundo y rompiendo todos los estándares; y la lista podría seguir y en la gran mayoría no fue el poder o el dinero quién los llevó hasta allá.


Y a ti que no te gusta el futbol, apaga el televisor y no veas los diarios, estas en tu derecho. Pero entérate que la atención del mundo estará puesta en un balón que mueve once contra once y por un tiempo podremos aparcar que en este mundo se invaden países, los super ricos imponen las reglas y gobernantes estúpidos pretenden quitar libertades. Carguémonos de fuerza en estas próximas semanas para pasada la borrachera de futbol volvamos a la resistencia.

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Por: Hugo Borjas.