Ganar no siempre convence

Por

Redacción

- miércoles, enero 28 de 2026

La Selección Mexicana cumplió en el marcador, pero volvió a quedar a deber en las sensaciones. Dos triunfos como visitante siempre suman en el expediente, aunque sería ingenuo confundir el resultado con una verdadera señal de crecimiento futbolístico. La pregunta incómoda persiste: ¿a quién se le ganó y cómo se le ganó?


El segundo compromiso, en la siempre complicada altura de Bolivia, dejó una lectura similar. El gol de Germán Berterame —quien parece ganar terreno rumbo al Mundial— fue lo más rescatable de un encuentro desangelado, trabado y carente de emociones. Resistir también es parte del futbol, sí, pero hacerlo sin claridad ni ambición termina por exhibir las carencias de un equipo que sigue sin encontrar identidad.


En ese contexto, la mirada local también entra en juego. Para la afición potosina surge una interrogante legítima: ¿habrá espacio para Eduardo Águila, defensa del Atlético de San Luis, en este proceso? La competencia es feroz y las oportunidades escasas, pero si algo ha demostrado este equipo es que aún hay vacantes abiertas… no por talento desbordado, sino por falta de certezas.


México gana, sí. Pero mientras no mejore el cómo, la duda seguirá pesando más que el resultado.