San Luis Potosí, miércoles 12 de febrero de 2025.- En una entrevista reciente con Fox News, Trump destacó que las fábricas de autos en México, que producen vehículos para ser exportados a EE.UU., enfrentarán fuertes aranceles si no se logra un acuerdo favorable. El mandatario sugirió que los aranceles podrían alcanzar hasta un 50% o 100%, y agregó que también podría aplicar medidas similares a los automóviles procedentes de Canadá. Según el presidente, los automóviles importados de estos países están afectando a la industria automotriz de EE.UU., por lo que es necesario proteger la producción nacional.
La industria automotriz representa una parte significativa de la economía mexicana, aproximadamente el 4% del PIB, y juega un papel crucial en la manufactura del país. Sin embargo, los recientes informes muestran una caída en las exportaciones de vehículos mexicanos, lo que añade presión a las empresas de automóviles. En enero, la exportación de autos descendió un 13.74% en comparación con el año anterior, aunque la producción aumentó en un 1.68%.
Fabricantes globales como General Motors, Honda, y Nissan, que dependen en gran medida de la producción en México, ya están revisando estrategias para mitigar el impacto de estos posibles aranceles. Entre las medidas que se consideran están la diversificación de proveedores, el ajuste de precios y la optimización de costos operativos. Según Fitch Ratings, si se implementan estos aranceles, las empresas automotrices podrían enfrentar presiones económicas y calificaciones crediticias más bajas.
La incertidumbre sobre estos aranceles crea un panorama complicado para el sector automotriz en América del Norte. A pesar de ello, las automotrices no prevén realizar cambios drásticos en la producción hasta que las políticas sean oficiales, algo que podría ocurrir después del 4 de marzo. Sin duda, la situación de los aranceles tendrá repercusiones importantes para la competitividad de la industria en la región.