Cdmx., viernes 06 de febrero de 2026.- El caso de la modelo mexicana Gabriela Rico Jiménez, ocurrido en 2009 en Nuevo León, volvió a captar la atención pública luego de que usuarios en redes sociales lo relacionaran con los archivos recientemente desclasificados del caso Jeffrey Epstein en Estados Unidos.
Gabriela Rico, de 21 años en aquel entonces, fue captada por cámaras de un noticiero local a las afueras de un hotel de lujo en Monterrey, donde, visiblemente alterada, acusó a presuntas élites políticas y empresariales de cometer actos de canibalismo durante una fiesta privada a la que habría asistido. En las imágenes, la joven gritaba frases como: “¡Comieron humanos!, ¡comieron humanos!, ¡asquerosidad!, ¡huelen a carne humana!”, mientras parecía encontrarse en estado de shock.
De acuerdo con su testimonio, la modelo habría sido retenida contra su voluntad durante el evento, aunque nunca se presentaron pruebas que respaldaran formalmente dichas acusaciones. Tras la difusión del video, Gabriela Rico fue detenida por elementos de la policía bajo el argumento de protagonizar un escándalo en la vía pública.
Los medios que cubrieron el hecho en aquel momento señalaron que la joven presentaba alteraciones en sus facultades mentales, y desde entonces no se volvió a tener información oficial sobre su paradero, lo que dio origen a múltiples teorías y especulaciones a lo largo de los años.
El caso retomó notoriedad luego de que el Departamento de Justicia de Estados Unidos desclasificara, el pasado 30 de enero de 2026, más de tres millones de archivos vinculados a la investigación del financista Jeffrey Epstein. En redes sociales, algunos usuarios sugirieron que Gabriela Rico pudo haber asistido a una de las fiestas asociadas con Epstein; sin embargo, hasta el momento no existe evidencia que confirme dicha relación y el nombre de la modelo no aparece en los documentos revelados.
Tras su desaparición, surgieron versiones que apuntan a que Gabriela Rico habría sido internada en un centro psiquiátrico en Buenos Aires, Argentina, mientras que otras teorías señalan que pudo haber sido silenciada por las élites tras hacer públicas sus acusaciones. Ninguna de estas hipótesis ha sido confirmada oficialmente.
A más de 15 años de los hechos, el paradero de Gabriela Rico Jiménez continúa siendo un misterio y su caso permanece como uno de los episodios más inquietantes y controversiales en la memoria reciente de Nuevo León.