Dearborn, Michigan., miércoles 14 de enero de 2026.- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, protagonizó un momento polémico durante su visita a una planta de Ford en Dearborn, Michigan, al levantar el dedo medio contra un trabajador que lo insultó mientras recorría las instalaciones.
El incidente ocurrió el pasado 13 de enero, cuando Trump acudió a la fábrica de la Ford F-150 acompañado por el nieto del fundador de la automotriz, Henry Ford. Durante el recorrido, un empleado afiliado al sindicato Trabajadores Unidos del Automóvil (UAW, por sus siglas en inglés) le gritó “protector de pedófilos”, lo que provocó la reacción del mandatario.
Videos difundidos en redes sociales muestran el momento en que Trump hace el gesto obsceno hacia el trabajador, quien además habría repetido en varias ocasiones la expresión “jódete”. El empleado fue identificado como TJ Sabula, quien posteriormente declaró a The Washington Post que sus insultos se debieron a lo que considera vínculos y acciones del presidente relacionadas con el caso de Jeffrey Epstein.
Sabula también informó que, tras la viralización del incidente, fue suspendido de su empleo en Ford bajo el argumento de que la empresa abrió una “investigación”. No obstante, aseguró no sentirse arrepentido de lo ocurrido y afirmó que simplemente aprovechó la oportunidad que se le presentó.
La Casa Blanca defendió la reacción del presidente. Steven Cheung, director de comunicación del gobierno estadounidense, calificó el gesto de Trump como “apropiado e inequívoco”, al considerar que se trató de una respuesta a “blasfemias” y a lo que describió como un “ataque de ira total” por parte del trabajador.
El episodio ha generado debate en redes sociales y en el ámbito político sobre la conducta presidencial y la libertad de expresión en espacios laborales.