San Luis Potosí, S.L.P., jueves 15 de enero de 2026.– Tras el fallecimiento del exgobernador Guillermo Fonseca, el político potosino Alejandro Zapata Perogordo destacó su figura como “toda una institución” en la vida pública del estado y subrayó su legado como un gobernante cercano, humano y conciliador en una etapa marcada por la convulsión política.
Zapata Perogordo señaló que Fonseca fue un buen gobernador que supo generar estabilidad en momentos complejos para San Luis Potosí, al actuar con apertura, inteligencia y sensibilidad social. “Fue una persona que tranquilizó, fue abierto y dejó una obra que es un legado para los potosinos”, expresó.
Recordó que, aunque en ese periodo él era joven y se encontraba en la oposición, el trato del entonces gobernador se caracterizaba por la pluralidad y el respeto a las distintas posiciones políticas. Subrayó que, a diferencia de otros tiempos, Fonseca mantenía una vida sencilla y un contacto social directo con la ciudadanía.
“No había casa de gobernadores; él vivía en la decorosa medianía. Siempre había un trato social muy abierto, plural y humano, y es como yo lo recuerdo”, apuntó.
Zapata Perogordo consideró que figuras como la de Guillermo Fonseca no deben olvidarse, ya que representan un referente de la conducta política que deberían observar los servidores públicos. Añadió que su legado no sólo se limita a obras de gobierno, sino a una forma ética de ejercer el poder.
Finalmente, contrastó ese estilo de gobernar con el escenario político actual, al señalar que hoy se viven épocas distintas, marcadas por corrupción, cinismo, falta de calidad humana y actitudes de soberbia y prepotencia. En ese contexto, llamó a recuperar perfiles comprometidos con servir a la sociedad y no a servirse del cargo público.