Washington D.C., E.U.A., miércoles 7 de enero de 2026.– El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció que las autoridades provisionales que ahora dirigen Venezuela acordaron entregar a Estados Unidos entre 30 y 50 millones de barriles de petróleo de alta calidad, los cuales serán comercializados en el mercado internacional. El mandatario detalló que los recursos generados por estas ventas serían administrados por su gobierno con el argumento de beneficiar tanto a la población venezolana como a la estadounidense.
Trump explicó que ya instruyó al secretario de Energía para que se active de inmediato un plan logístico que permita trasladar ese crudo en buques de almacenamiento hasta los muelles en Estados Unidos donde se descargará y venderá a precio del mercado.
Esta propuesta se da en medio de una crisis política en Venezuela que estalló a principios de enero de 2026, cuando fuerzas estadounidenses capturaron al presidente Nicolás Maduro en una operación militar controvertida. Tras esos hechos, la vicepresidenta Delcy Rodríguez fue proclamada presidenta interina según algunos reportes vinculados a la intervención, aunque su liderazgo es objeto de disputas y rechazo por parte de sectores venezolanos.
El anuncio de Trump ha generado reacciones encontradas: mientras la Casa Blanca lo presenta como una forma de asegurar recursos para ambas naciones, críticos advierten que podría profundizar la inestabilidad en Venezuela y complicar las relaciones internacionales en la región.