Pymes potosinas buscan dejar de ser eslabones débiles de la industria exportadora

IPAC plantea fortalecer certificaciones, proveeduría local y alianzas regionales.

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Ernesto García

- jueves, agosto 20 de 2026

San Luis Potosí, S.L.P., jueves 20 de agosto de 2026.- Las pequeñas y medianas empresas de San Luis Potosí enfrentan una presión creciente para adaptarse a los posibles cambios en la relación comercial de Norteamérica, en un escenario donde modificar reglas de origen, requisitos de exportación y cadenas de suministro podría dejar fuera a quienes no cuenten con la capacidad técnica y productiva para responder.

Luis Manuel Palafox, vicepresidente de Industriales Potosinos A.C. (IPAC), reconoció que uno de los principales problemas para las Pymes será precisamente el acceso oportuno a información que les permita anticipar los efectos de la revisión del acuerdo comercial y evitar que los cambios las tomen sin preparación.

El desafío no es menor: las empresas locales deberán modificar procesos, elevar sus niveles de certificación y cumplir con posibles nuevas exigencias, mientras buscan conservar su lugar como proveedoras de las grandes industrias instaladas en el estado.

Ante este panorama, IPAC propone cinco líneas de acción, aunque su planteamiento evidencia también la necesidad de que las Pymes pasen de ser proveedoras secundarias a convertirse en participantes con mayor capacidad de decisión dentro de las cadenas productivas.

Una de las estrategias consiste en identificar productos que actualmente llegan desde Asia y que podrían fabricarse en San Luis Potosí. La apuesta es que esa sustitución de importaciones permita generar producción local y, posteriormente, abrir la puerta al mercado estadounidense.

Sin embargo, producir localmente no garantiza por sí mismo competitividad. Las empresas tendrán que demostrar capacidad, calidad, trazabilidad y cumplimiento de estándares internacionales si pretenden convertirse en proveedoras de las armadoras y de otras industrias.

Otro de los puntos críticos será el eventual endurecimiento de las reglas de origen. Un mayor porcentaje de contenido regional podría representar una oportunidad para incrementar la proveeduría local, pero también un riesgo para aquellas compañías que actualmente dependen de insumos provenientes de otras regiones.

IPAC también plantea elevar la certificación y profesionalización empresarial mediante una coordinación entre iniciativa privada, autoridades e instituciones educativas. El reto será que esta colaboración no se quede únicamente en diagnósticos y reuniones, sino que se traduzca en capacitación, infraestructura, tecnología y acceso real a nuevos mercados.

La propuesta incluye, además, una estrategia regional con Guanajuato, Querétaro y Aguascalientes, con la intención de aprovechar las capacidades industriales del Bajío y evitar que la competencia por atraer inversiones termine fragmentando las oportunidades.

El planteamiento, en ese sentido, coloca a San Luis Potosí ante la disyuntiva: limitarse a esperar los efectos de las decisiones comerciales tomadas a nivel internacional o aprovechar la coyuntura para fortalecer su propia cadena de proveeduría.