San Luis Potosí, S.L.P., domingo 4 de octubre de 2026.- El funcionamiento de la radiodifusora XEANT, La Voz de las Huastecas, se convirtió en uno de los principales puntos de conflicto entre representantes de comunidades indígenas de la Huasteca potosina y el Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas (INPI), luego de que autoridades Tének y Náhuatl acusaran restricciones para difundir sus posicionamientos y demandas.
Representantes indígenas de Aquismón, Tancanhuitz, Tanlajás y San Antonio señalaron que la estación, ubicada en Tancanhuitz y orientada a los pueblos originarios de la región, debería funcionar como un espacio para la expresión de las propias comunidades; sin embargo, afirmaron que actualmente enfrentan dificultades para acceder a sus espacios de transmisión.
Durante un pronunciamiento conjunto, autoridades ejidales, juezas y jueces auxiliares y representantes comunitarios denunciaron que sus mensajes no han sido difundidos cuando han buscado utilizar la radiodifusora para expresar inconformidades relacionadas con sus comunidades y con la atención institucional que reciben.
Los representantes señalaron que esta situación ha generado un conflicto, debido a que XEANT es identificada como un medio de comunicación destinado precisamente a atender a los pueblos indígenas de la Huasteca. Por ello, cuestionaron los criterios utilizados para determinar qué organizaciones, autoridades o representantes pueden participar en sus transmisiones.
La inconformidad también alcanzó al delegado del INPI en San Luis Potosí, Mario Alberto Godoy Ramos, a quien los representantes responsabilizaron políticamente de la situación que, según sus señalamientos, prevalece en la relación entre la institución y las comunidades.
Como parte de sus demandas, solicitaron la destitución del funcionario y plantearon que se revise la operación de XEANT para garantizar que la radiodifusora mantenga abiertos sus espacios a las distintas expresiones de los pueblos originarios.
El conflicto no se limita, de acuerdo con los representantes, al acceso a la radio. También cuestionaron la relación que actualmente mantiene el INPI con las comunidades y reclamaron una mayor participación indígena en las decisiones relacionadas con los programas y acciones dirigidos a los pueblos originarios.
En este contexto, propusieron transformar el actual INPI en una Secretaría Indígena, con mayores atribuciones y presupuesto, bajo el argumento de que se requiere una institución con mayor capacidad para atender directamente las demandas de las comunidades.
Los representantes indígenas advirtieron que mantendrán sus acciones para exigir una respuesta de las autoridades federales y que uno de los puntos centrales de su demanda será la revisión del funcionamiento de XEANT, La Voz de las Huastecas, así como las condiciones en que las comunidades pueden utilizar este medio para expresar públicamente sus posiciones.