San Luis Potosí, miércoles 26 de marzo de 2025.- El Plan Nacional Hídrico podría ser una herramienta fundamental para combatir las sequías extremas que afectan a San Luis Potosí, siempre y cuando se implemente con reformas legislativas a nivel local, se fortalezca la infraestructura hídrica para la captación y distribución de agua potable, y se involucre a los ayuntamientos y a la ciudadanía en la gestión y cuidado del recurso.
Así lo señaló el doctor Luis Enrique Granados Muñoz, investigador del Colegio de San Luis y participante activo dentro de la Comisión del Agua del Congreso del Estado, tras la realización de conversatorios sobre el Plan Nacional Hídrico en las cuatro regiones de la entidad, con la participación de académicos, profesionales y organizaciones civiles.
Granados Muñoz destacó el compromiso del Congreso del Estado para abordar el problema del agua en la región y explicó que el Plan Nacional Hídrico contempla cuatro ejes principales: (1) política hídrica y soberanía nacional, (2) justicia y acceso al agua, (3) mitigación del impacto ambiental y adaptación al cambio climático y (4) Gestión integral y transparente.
“Hemos realizado estos foros en diversas zonas del estado, y las actividades que se han hecho, no solo en el Día Mundial del Agua, sino en una agenda permanente, porque es una corresponsabilidad no solo de los gobiernos federal y estatal, sino también de la ciudadanía, para que podamos tomar acciones”, señaló el investigador.
Además, informó que el Plan Nacional Hídrico incluye acciones de saneamiento como las que se están llevando a cabo en los ríos Valles y Axtla.
El doctor Granados Muñoz destacó que el Plan Nacional Hídrico reconoce el agua como un derecho y no como una mercancía, lo que permitirá una regulación efectiva de concesiones y la tecnificación del campo en los distritos de riego.