Internacional, lunes 5 de enero de 2026.– A partir de 2026, una amplia serie de obras realizadas en 1930 por referentes del arte moderno, la literatura y el cine, entre ellos Salvador Dalí, Piet Mondrian y Paul Klee, pasó a formar parte del dominio público, lo que permite su uso libre por parte de artistas, museos, editoriales e instituciones culturales sin necesidad de solicitar permisos.
La expiración de los derechos de autor sobre estas piezas marca un momento relevante para el acceso y la circulación de obras que han sido clave en la historia cultural del siglo XX. Cada año, este proceso modifica el panorama de los bienes culturales disponibles, como explicó Alex Greenberger en un análisis sobre los cambios recientes en materia de derechos de autor publicado por ARTnews.
El dominio público agrupa aquellas obras cuya protección legal ha concluido, lo que habilita su reproducción, adaptación y difusión sin restricciones jurídicas, con algunas excepciones específicas. En el caso de Estados Unidos, la ley establece que los derechos de autor se extienden por 95 años, salvo que hayan sido renovados de manera expresa.
Bajo este marco legal, en 2026 se incorporaron al dominio público las obras creadas en 1930 que no contaron con una prórroga de protección, un fenómeno que año con año documenta el Centro para el Estudio del Dominio Público de la Universidad de Duke. No obstante, Greenberger subrayó que el tema no está exento de matices, ya que la situación legal de las obras originales no siempre coincide con la de sus reproducciones.
En general, explicó el analista, la liberación de derechos aplica a la obra en sí, mientras que las imágenes digitales o reproducciones de alta resolución suelen permanecer protegidas y bajo control de museos, archivos o patrimonios de los propios creadores. A ello se suman variables como la fecha exacta de publicación o posibles renovaciones realizadas por herederos o instituciones, elementos que deben considerarse antes de reutilizar este acervo.
La incorporación de estas obras al dominio público representa un paso significativo tanto para la investigación académica como para la creación artística y la cultura popular, al ampliar el acceso a algunos de los hitos más influyentes del arte moderno.