Niño de once años mata a su padre por quitarle un Nintendo

El hecho a causado indignación en Pensilvania.

Por

Redacción

- viernes, febrero 20 de 2026

Pensilvania, EE. UU., viernes 20 de febrero de 2026.- Un caso que ha conmocionado a la opinión pública estadounidense tuvo este jueves 19 de febrero su primer capítulo judicial, cuando Clayton Dietz, un niño de 11 años, compareció ante un juez del condado de Perry, en New Bloomfield, acusado de asesinar a tiros a su padre adoptivo, Douglas Dietz, de 42 años, presuntamente tras un conflicto relacionado con una consola de videojuegos.

Los hechos ocurrieron el 13 de enero en la localidad de Duncannon, el mismo día en que el menor celebraba su cumpleaños. De acuerdo con la Policía Estatal de Pensilvania, el niño utilizó un revólver que se encontraba dentro de una caja fuerte en la vivienda familiar.

Según la investigación, el incidente comenzó cuando el padre le retiró su consola Nintendo y le ordenó irse a dormir. En su declaración jurada, Clayton relató que, molesto, se levantó para buscar el videojuego; al encontrar las llaves de la caja fuerte, la abrió creyendo que ahí estaba la consola, pero en su lugar halló el arma. Posteriormente, se dirigió a la habitación donde su padre dormía y le disparó.

Durante la audiencia preliminar, el menor llegó esposado y bajo custodia policial. Testigos señalaron que parecía desorientado e incluso tropezaba mientras caminaba ante el tribunal. Las autoridades confirmaron que fue acusado como adulto por homicidio criminal, decisión que ha generado un amplio debate debido a su edad.

En entrevistas con la policía, la madre declaró que su hijo le dijo: “Maté a mi papá. Me odio”. Un agente también afirmó haber escuchado al menor repetir: “Yo maté a papá”. Además, en el informe se detalla que el niño presentaba una contusión notable en el ojo izquierdo y un pequeño corte en el labio inferior.

El menor afirmó ante los investigadores que había tenido “un buen día” con sus padres, pero que se enojó cuando su padre le ordenó irse a la cama. También señaló que en ese momento se sentía “loco” y que no pensó en las consecuencias de sus actos. El caso continúa bajo proceso judicial mientras las autoridades determinan las responsabilidades y posibles sanciones conforme a la ley.