San Luis Potosí, S.L.P., lunes 2 de febrero de 2026.– San Luis Potosí se mantiene dentro del rango intermedio a nivel nacional en incidencia y mortalidad por cáncer, de acuerdo con los datos más recientes del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), en un contexto donde la enfermedad continúa posicionándose como una de las principales causas de muerte en el país.
En 2024, la tasa nacional de mortalidad por tumores malignos alcanzó 73.1 defunciones por cada 100 mil habitantes, cifra superior a la registrada una década atrás. En el caso de San Luis Potosí, la tasa se ubicó alrededor de 69 defunciones por cada 100 mil habitantes, lo que coloca a la entidad por debajo de estados con mayor carga, como Chihuahua y Baja California Sur, pero por encima de entidades con menores registros, lo que confirma una presencia sostenida del padecimiento en la población.
El comportamiento de la enfermedad también se refleja en la demanda de servicios médicos. A nivel nacional, durante 2024 se registraron 57 mil 019 egresos hospitalarios por tumores malignos en establecimientos privados, que representaron 2.5 por ciento del total de egresos hospitalarios. San Luis Potosí concentró 3.3 por ciento de estos egresos, una proporción que, aunque no es de las más altas, muestra la presión constante sobre la infraestructura de atención especializada, particularmente fuera del sistema público.
Los datos de mortalidad por tipo de cáncer evidencian patrones persistentes. En población menor de 20 años, la leucemia se mantiene como la principal causa de muerte por cáncer; en mujeres a partir de los 30 años, predomina el cáncer de mama; mientras que en hombres mayores de 60 años el cáncer de próstata registra las tasas más elevadas, con un indicador nacional cercano a 97.9 defunciones por cada 100 mil habitantes. Estas tendencias se reproducen en San Luis Potosí, de acuerdo con los registros integrados en el análisis nacional.
La evolución de las cifras sugiere que, más allá del número de casos, el reto para la entidad se concentra en la detección oportuna y en la continuidad de la atención. La experiencia observada durante la pandemia, cuando se registró una disminución temporal en diagnósticos, mostró que la reducción de servicios no implica una menor incidencia, sino un rezago que posteriormente se refleja en un mayor número de casos detectados.
Este escenario coincide con otros indicadores de salud pública en el estado, como el aumento en la detección de VIH, donde las autoridades han señalado que una mayor aplicación de pruebas explica parte del incremento. En ambos casos, los datos apuntan a una dependencia directa de la capacidad institucional para identificar oportunamente los padecimientos, lo que coloca a la cobertura, la infraestructura médica y el acceso a servicios especializados como factores centrales.
Aunque San Luis Potosí no se encuentra entre las entidades con mayor número de casos, su posición intermedia y la tendencia sostenida en los registros confirman que el cáncer continúa representando una carga relevante para el sistema de salud estatal. La información estadística plantea la necesidad de fortalecer la prevención, el diagnóstico temprano y la atención integral, especialmente ante un contexto demográfico y epidemiológico que mantiene una demanda constante de servicios oncológicos.