Cdmx., viernes 23 de enero de 2026.- En una decisión que generó repercusiones en foros internacionales y en la política interna argentina, el presidente Javier Milei ofreció el Puerto de Ushuaia a su par estadounidense Donald Trump para uso militar y comercial, con el objetivo de evitar el pago de mil millones de dólares a la denominada “Junta de la Paz”. La propuesta se dio en el marco de las negociaciones vinculadas al plan internacional de reconstrucción de Gaza tras la guerra entre Israel y Hamás.
Para avanzar con la iniciativa, el Ejecutivo nacional decretó la intervención federal del Puerto de Ushuaia por un periodo de 12 meses, argumentando la existencia de irregularidades financieras, presuntos desvíos de fondos y deficiencias de infraestructura en la administración provincial. La medida fue oficializada el 21 de enero de 2026.
No obstante, la decisión provocó una inmediata reacción en Tierra del Fuego. El gobernador Gustavo Melella anunció que iniciará acciones judiciales para impugnar la intervención, al considerar que vulnera las facultades provinciales y afecta intereses estratégicos de la región.
En redes sociales y sectores de la oposición, la medida fue duramente cuestionada. Diversas voces acusan al mandatario de “ceder territorio argentino” y de poner en riesgo la soberanía nacional, en particular por la relevancia geopolítica de Ushuaia como puerta de acceso a la Antártida.
Mientras el Gobierno nacional defiende la intervención como una acción necesaria para sanear la gestión del puerto y fortalecer la posición internacional del país, el debate sobre los alcances políticos, económicos y estratégicos de la decisión continúa escalando tanto a nivel local como internacional.