San Luis Potosí, S.L.P., martes 26 de mayo de 2026.- Para muchos aficionados, portar la camiseta de su equipo es una muestra de pasión. Para Luis Villalobos García, originario de la colonia Potosí Río Verde, en San Luis Potosí, esa pasión se transformó en una impresionante colección de jerseys del Atlético de San Luis y de antiguas franquicias potosinas, convirtiéndose en parte de su identidad y legado familiar.
Luis recuerda que su afición por coleccionar playeras surgió de manera natural. Durante años compraba un jersey por temporada o recibía alguno como regalo de sus hermanas. Sin darse cuenta, hacia 2010 ya contaba con más de 20 camisetas colgadas alrededor de su habitación, algo que le hizo comprender que había iniciado una verdadera colección.

“El objetivo era demostrar que aquí en San Luis también existe amor por el equipo”, comentó.
Su primera camiseta fue una réplica del Real San Luis conseguida en 1999, cuando estudiaba en la Normal del Estado. Posteriormente adquirió su primera playera original en 2002, una edición de la marca Cruzeiro, pieza que aún recuerda con especial cariño.
Con el paso del tiempo, Luis se convirtió en un auténtico buscador de reliquias deportivas. Entre las piezas más valiosas de su colección destacan jerseys utilizados por jugadores en partidos oficiales, algunos de ellos de épocas donde las camisetas eran exclusivas para el plantel y prácticamente imposibles de conseguir para la afición.
Una de las más especiales perteneció al defensa Germán López y corresponde a la etapa en que la entonces franquicia de los auriazules debutó en la Primera A. Otra de sus joyas es un raro jersey marca Gima que encontró casi por casualidad en un puesto cercano al estadio Alfonso Lastras.

Para Villalobos, los detalles son fundamentales al momento de valorar una camiseta: que sea usada en juego, armada por utileros, con parches oficiales y elementos auténticos. Explicó que, a diferencia de equipos con alta demanda nacional, la piratería en jerseys del San Luis suele ser más fácil de detectar debido a las diferencias en escudos, tonos y materiales.
Gracias a redes sociales y contactos de distintas partes del país, Luis ha logrado seguir ampliando su colección. Incluso ha utilizado jerseys de otros clubes como “moneda de cambio” para conseguir piezas del Atlético de San Luis.
“Han llegado playeras de Chivas o América, pero prefiero venderlas para conseguir una del San Luis. Me llena más tener algo de mi equipo”, aseguró.
Más allá de la colección, Luis explicó que su mayor motivación es transmitir el amor por el club a sus hijos y sobrinos. Relató con emoción cómo han acompañado al equipo en partidos de visita en ciudades como Tijuana, Monterrey, Toluca y Aguascalientes, viviendo intensamente cada gol y cada resultado.
“El orgullo de ser potosino también se demuestra apoyando al equipo de tu ciudad”, afirmó.
Respecto a la Selección Mexicana, Luis considera que actualmente el fútbol nacional se ha vuelto demasiado comercial y duda que el combinado nacional pueda trascender en una Copa del Mundo. Sin embargo, dejó claro que para él ningún logro se compara con lo que significaría un campeonato del Atlético de San Luis.
“Festejaría más un título del San Luis que un campeonato mundial de México”, confesó.
Con cientos de jerseys y años de historias detrás de cada camiseta, Luis Villalobos representa a una afición potosina que, pese a las dificultades y altibajos deportivos, mantiene intacta la pasión por sus colores.