San Luis Potosí, S.L.P., jueves 28 de agosto de 2025.- Tras la reciente protesta de estudiantes de la Facultad de Estomatología de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí, (UASLP), quienes tomaron el plantel y desfilaron por la glorieta Francisco González Bocanegra, el director de la institución, Alan Martínez Zumarán, afirmó que ya se trabaja junto con el rector, Alejandro Zermeño Guerra, para dar solución a los múltiples problemas que enfrenta la facultad, principalmente relacionados con infraestructura, equipo clínico, materiales y condiciones de trabajo.
“Lo importante es que tuvimos acercamiento con el señor rector. Desde el primer día de mi gestión hemos estado planteando la situación crítica de infraestructura”, declaró el director, reconociendo que muchos de los espacios y equipos tienen más de 20 años sin remodelación.
Uno de los principales reclamos del alumnado es el deterioro de las unidades dentales, herramientas esenciales para las prácticas clínicas y confirmó que muchas tienen décadas de uso y que cada unidad nueva tiene un costo aproximado de más de 120 mil pesos, lo que dificulta su reemplazo inmediato.
“Necesitamos muchas clínicas y son millones de pesos los que se requieren para renovar todo”, dijo.
También abordó el problema del calor dentro de las instalaciones, explicando que ya se instalaron algunos aires acondicionados en espacios estratégicos y que se está en proceso de licitación para adquirir más, aunque reconoció que la cobertura es todavía insuficiente.
Estudiantes también se han quejado del aumento en los precios de tratamientos y materiales y justificó los incrementos señalando que se han aplicado conforme a la inflación y que los insumos utilizados son de alta calidad, aunque admitió que la situación económica es complicada.
“Somos una facultad autosustentable, pero también tenemos muchos gastos: materiales, software, sueldos de maestros sin base. Es difícil sostener todo”, detalló.
En cuanto a los lockers, reconoció que hay una alta demanda y pocos espacios. Explicó que tras incidentes con vandalismo y daños por caída de árboles, ya se cotizó una nueva tanda de bloques de lockers, pero su compra está sujeta a licitación y disponibilidad de espacio con medidas de seguridad.
Uno de los temas más sensibles fue la reducción de descuentos a adultos mayores, una medida que generó fuerte inconformidad y admitió que esto se hizo para cubrir los múltiples compromisos económicos de la facultad, pero dejó abierta la posibilidad de regresar al esquema anterior del 50 por ciento de descuento, siempre y cuando haya viabilidad financiera.
En cuanto a los estándares académicos y exigencias clínicas, el director aceptó que algunas metas eran “irreales”, como terminar una prótesis en tres sesiones o cumplir con 1,500 unidades en un semestre. Aseguró que estas metas ya fueron ajustadas en diálogo con jefes de área y que para este ciclo escolar se mantendrán los lineamientos del año anterior, con el objetivo de que los alumnos puedan cumplir sin afectar su avance académico.
“Yo no quiero reprobados. Quiero estudiantes que aprendan, que sean buenos cirujanos dentistas, bien preparados para salir a la sociedad a brindar un buen servicio. No es magia. Pero estamos trabajando para mejorar, paso a paso. Les pedimos cuidar el material, cuidar a los pacientes, y que sigamos en comunicación”, concluyó.