San Luis Potosí, Domingo 2 de marzo de 2025.- El cine de acción ha dejado momentos memorables, pero pocos han sido tan complejos de realizar como una escena de ‘Operación Swordfish’, película de 2001 dirigida por Dominic Sena. A pesar de no haber sido un gran éxito en taquilla, esta producción cuenta con una de las secuencias más elaboradas de la historia, que tomó 11 meses en completarse, costó 5 millones de dólares y utilizó 135 cámaras para capturar un solo instante.
La escena en cuestión ocurre al inicio de la película y muestra una explosión en cámara lenta, con coches destruyéndose y personas siendo lanzadas por el aire. Para lograr este efecto, el equipo de producción recurrió a una técnica inspirada en ‘Matrix’, película que había revolucionado los efectos visuales dos años antes. La clave fue dividir la toma en capas separadas para cada elemento: la explosión, los vehículos en movimiento y los actores. Esto permite ajustar cada detalle con precisión sin poner en riesgo a los involucrados.
El desafío técnico no terminó ahí. La empresa Frantic Films tardó ocho meses en la postproducción, ya que se necesitaban fotogramas adicionales para lograr la ralentización deseada. Algunas partes de la escena fueron grabadas a 45 fotogramas por segundo y luego ajustadas digitalmente para alcanzar 102 fotogramas por segundo, un proceso que exigió la creación de imágenes intermedias mediante efectos visuales.
Aunque la complejidad de la escena fue impresionante, ‘Operación Swordfish’ no logró destacar en taquilla. Con un presupuesto de 80 millones de dólares, recaudó 147 millones en todo el mundo, pero no dejó una gran huella en la industria. Sin embargo, su trabajo técnico sigue siendo un referente en la historia del cine de acción.