San Luis Potosí, SLP., miércoles 31 de diciembre de 2025.– Después de las cenas largas, los brindis interminables y las despedidas de año que se alargan hasta la madrugada, llega un visitante inevitable: la cruda. Para muchos potosinos, combatirla es casi un ritual heredado, una costumbre que se vive entre barras de madera, caldos humeantes y remedios que mezclan tradición y audacia.
En el centro histórico de San Luis Potosí uno de los principales bares es el Bar Reforma, el cual se ha convertido desde 1947 en un punto de referencia para quienes buscan alivio tras los excesos del 31 de diciembre. Con más de tres generaciones al frente, este establecimiento abre sus puertas cada primero de enero como un refugio para los desvelados, ofreciendo desde platillos sustanciosos hasta bebidas pensadas para reanimar cuerpo y ánimo.
Oscar Contreras Madrigal, representante de la tercera generación del bar, explica que entre los favoritos para iniciar la recuperación están los digestivos preparados con hierbas, agua mineral y limón, ideales para asentar el estómago.
A ellos se suman las micheladas con clamato, refrescantes y demandadas, así como la tradicional sangría, elaborada con una mezcla de ginebra, brandy y ron, de sabor ligeramente dulce.
Algunos clientes, sin embargo, prefieren soluciones más extremas. Desde un tequila con chile serrano hasta un shot de salsa picante combinado con alcohol, las ocurrencias no faltan. “Se lo toman de un solo trago y aseguran que con eso se les quita la cruda”, comenta Contreras entre risas.
La recuperación no estaría completa sin algo sólido. El menú incluye opciones reconfortantes como caldo de espinazo, quesadillas de requesón y caldos caseros de jitomate con verduras y carne de cerdo, pensados para devolver fuerzas después de una noche larga.
A la oferta tradicional se han sumado propuestas de mixología, como mezcalitas de jamaica o maracuyá, que atraen a quienes buscan un toque distinto sin perder el espíritu del lugar. El Bar Reforma abre desde las 10 de la mañana en la calle Reforma número 1825, listo para recibir a quienes, tras la fiesta, buscan consuelo en una mesa, un buen caldo y la promesa de sentirse mejor.