San Luis Potosí, viernes 28 de marzo de 2025.- El Ejército israelí volvió a atacar la capital libanesa, Beirut, este viernes, marcando la primera ofensiva de este tipo desde la entrada en vigor del frágil alto el fuego entre Israel y Hezbolá en noviembre de 2024. El ataque aéreo tuvo lugar en el sur de Beirut, específicamente en el barrio de Hadath, una zona densamente poblada, después de que Israel emitiera una advertencia militar en respuesta a proyectiles lanzados desde el Líbano hacia su territorio.
Israel justificó el bombardeo como una represalia a lo que calificó de lanzamiento de cohetes por parte de Hezbolá hacia el norte de Israel, y atacó supuestos “objetivos terroristas” del grupo chiita en el sur del Líbano. La ofensiva se produjo horas después de que se registraran disparos de cohetes no reivindicados desde el Líbano.
La Agencia Nacional de Noticias informó que los aviones israelíes atacaron Hadath, un área que alberga viviendas y escuelas, mientras que el Ejército israelí emitió una orden de evacuación para los residentes, especialmente aquellos cercanos a las instalaciones de Hezbolá. La advertencia de evacuación fue acompañada de un mapa que indicaba los edificios afectados, mientras las autoridades israelíes afirmaban que tomarían represalias contra los ataques provenientes desde Líbano.
Esta ofensiva coincide con una reunión entre el presidente libanés, Joseph Aoun, y el mandatario francés, Emmanuel Macron, en París.
Por su parte, Hezbolá negó las acusaciones de haber lanzado los cohetes contra Israel, acusando a Israel de buscar un “pretexto” para seguir atacando al Líbano. Mientras tanto, el Gobierno libanés ordenó el cierre de escuelas y universidades en el suburbio de Hadath durante el día, y se observó a residentes huyendo de la zona antes del ataque.
Aunque este es el primer ataque aéreo a Beirut desde el alto el fuego de noviembre, Israel ha continuado con los ataques aéreos casi diarios en el sur del Líbano, particularmente contra objetivos de Hezbolá.
El conflicto entre Israel y Hezbolá, que comenzó tras el ataque de Hamás el 7 de octubre de 2023, se intensificó en 2024, con Israel lanzando ataques aéreos masivos que mataron a muchos de los principales líderes de Hezbolá. La guerra ha causado más de 4.000 muertes en el Líbano y desplazado a miles de personas.
A pesar del alto el fuego, Israel sigue manteniendo presencia en varias localidades del sur del Líbano, mientras realiza continuos ataques aéreos y con drones en la región.