Historia y resiliencia de ser futbolista potosina: Nayeli Munguía

Impulsora del deporte femenil.

Por

Orlando Tristán

- domingo, marzo 8 de 2026

San Luis Potosí, SLP., domingo 08 de marzo de 2026.– Con casi 20 años en el fútbol, la potosina Nayeli Munguía Morales, nos relata como a sido su trayectoria combinando el deporte profesional, su formación académica, y también su pasión por crear nuevas generaciones de niñas futbolistas. Ahora, a sus 29 años, ella recuerda que su peregrinaje inició desde muy pequeña, y su objetivo sigue siendo representar a México como entrenadora de street soccer.

Nayeli contó que comenzó en el fútbol a los seis años en la academia del Necaxa, que se encontraba en el Miguel Barragán. De entre los deportes que practicaba, como la gimnasia y el básquetbol, su verdadero gusto y pasión fue por el deporte más popular del mundo.

“Regresé al fútbol de la mano de mi papá, que siempre ha sido mi guía y mi primer entrenador”, recordó.

A temprana edad, comenzó a representar a San Luis Potosí, en olimpiadas nacionales, y después, ingresó a la Academia Auriazules, donde se formaron otras jugadoras potosinas que lograron llegar al ámbito profesional.

Pronto tendría su gran oportunidad profesional pues fue preseleccionada para la Selección Mexicana Sub-17. Y después tuvo una beca deportiva en la Universidad Autónoma de Nuevo León, donde estudió Ciencias del Ejercicio, y ahí estuvo durante cinco años con el equipo universitario ligado a los Tigres.

Al terminar su etapa universitaria, regresó a San Luis Potosí, y se integró al recién ascendido Atlético de San Luis quienes debían tener un equipo femenil, y allí jugó durante tres años siendo una referente potosina en los orígenes del equipo.

En la actualidad, Munguía se mantiene activa en un equipo femenil que juegan street soccer, manteniéndose en la mira para poder ser convocada a la Selección Mexicana y así poder participar en un mundial de dicha disciplina.

Obstáculos y desigualdad

Durante la entrevista, la futbolista reconoció que uno de los principales retos que enfrentó fue el estigma que durante años rodeó al fútbol femenil.

“Todavía estaba muy arraigada la idea de que la mujer no estaba preparada para jugar fútbol profesional”, explicó.

Recordó que en las primeras generaciones del fútbol profesional femenil los salarios eran muy bajos, lo que dificultaba dedicarse exclusivamente al deporte.

“Lo que nos pagaban era muy poquito y eso hacía difícil demostrar en casa que el fútbol podía ser también un sustento”, señaló.

También compartió una experiencia que marcó su carrera cuando, a los 17 años, fue descartada de un proceso de selección debido a su complexión física.

“Me dijeron que no servía porque estaba chaparrita. Fue un golpe duro, pero con el tiempo lo superé”, relató.

Más oportunidades para las nuevas generaciones

A pesar de muchos obstáculos, Nayeli considera que la situación a tenido cambios, y hoy existen más oportunidades para niñas y jóvenes que quieren jugar al fútbol en la entidad.

Hay muchas más academias y ligas donde pueden jugar en equipos mixtos, o en categorías femeniles, y eso indica que se pueden desarrollar con mejores herramientas.

Ahora, además de futbolista, se desempeña como maestra de educación física y entrenadora, donde se siente plena en el desarrollo deportivo de niñas como de jóvenes.

Uno de sus proyectos que la llenan de orgullo, es la creación de una escuela de fútbol femenil en Mexquitic, donde ha trabajado con 25 a 30 niñas durante tres años.

“Nosotros como entrenadores sembramos la semilla; después ellas crecen y buscan su propio camino”, expresó.

El papel del 8M en el deporte

En el marco del Día Internacional de la Mujer, Munguía consideró que las movilizaciones del 8 de marzo han sido importantes para visibilizar la lucha por la igualdad también dentro del deporte.

A su juicio, estas expresiones han contribuido a que se reconozca el valor del fútbol femenil y a impulsar demandas como salarios dignos y mayor visibilidad para las deportistas.

“Gracias a las mujeres que levantan la voz hoy tenemos muchas de las oportunidades que existen”, afirmó.

Finalmente, señaló que el objetivo del movimiento es lograr que las futbolistas sean valoradas por su talento y desempeño deportivo.

“Queremos que se nos reconozca por nuestra calidad de juego y que se nos dé la importancia que merecemos”, concluyó.