San Luis Potosí, S.L.P., lunes 05 de enero de 2026. – Durante los primeros once meses de 2025, la entidad potosina registró un alto nivel de violencia física contra mujeres, al contabilizarse mil 845 casos de lesiones dolosas. Esta cifra representa una tasa de 122.9 agresiones por cada 100 mil mujeres, casi 30 puntos por encima del promedio nacional, lo que posiciona a la entidad entre las más afectadas del país en este tipo de delitos, según datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP).
En contraste con esta incidencia, los delitos de mayor impacto letal contra mujeres se mantienen por debajo de la media nacional. Entre enero y noviembre se reportaron ocho feminicidios en la entidad, de los cuales siete correspondieron a mujeres adultas y uno más sin especificación de edad.
La mayor concentración de estos casos se dio en la zona metropolitana, con cuatro víctimas, mientras que en la zona media se registraron dos, ubicándose ambos dentro de los primeros cien lugares a nivel nacional.
El comportamiento de los homicidios dolosos contra mujeres refuerza este panorama. En el periodo analizado se documentaron 21 casos, lo que equivale a una tasa estatal de 1.40 por cada 100 mil mujeres, muy por debajo del promedio nacional de 3.51. A esta cifra se suman 44 homicidios culposos, cuya tasa de 2.93 también se mantiene inferior a la media nacional, que es de 4.88.
El desglose por edad de las víctimas de lesiones dolosas revela que la mayoría de las agresiones se concentraron en mujeres mayores de 18 años, con mil 512 casos. No obstante, también se registraron 192 incidentes de este tipo contra niñas y adolescentes, lo que pone de manifiesto la persistencia de riesgos para las menores de edad en la entidad.
En lo que respecta a las lesiones culposas, el SESNSP reportó 429 casos en San Luis Potosí, con una tasa de 28.6 por cada 100 mil mujeres, ligeramente por debajo del promedio nacional de 30.6. En conjunto, las cifras evidencian que, si bien el estado no sobresale por la violencia letal contra mujeres, sí enfrenta una problemática sostenida de agresiones físicas no mortales, donde la prevención y atención continúan siendo un desafío pendiente.