Cdmx, viernes 02 de enero de 2025.- La presencia de exmilitares colombianos en las filas del crimen organizado en México ha encendido las alertas de autoridades y especialistas en seguridad, ante el creciente reclutamiento de personal con entrenamiento castrense por parte de cárteles como el Jalisco Nueva Generación (CJNG) y otras organizaciones criminales.
En testimonios recabados por medios internacionales, un exmilitar colombiano relata su experiencia al servicio del CJNG, al que se refiere como “las cuatro letras”, describiendo su labor como si se tratara de un empleo formal, con pago, descansos y rutinas, pese a los riesgos que implica. Asegura que en la organización participan otros compatriotas con formación en fuerzas especiales, así como exguerrilleros.
El fenómeno cobró relevancia tras la detención reciente de 12 ciudadanos colombianos en Michoacán, vinculados con la muerte de ocho soldados mexicanos por una mina antipersona. De acuerdo con información oficial, nueve de los detenidos son exmilitares y los demás cuentan con entrenamiento militar. Casos similares se han detectado en Guanajuato, donde autoridades locales reportan la presencia de colombianos especializados en explosivos y tácticas paramilitares.
Especialistas advierten que México se ha convertido en un destino atractivo para mercenarios debido a la violencia sostenida y a las altas ganancias que ofrecen los grupos criminales. El país registra más de 30 mil homicidios anuales desde hace casi una década, en un contexto marcado por la disputa territorial, el tráfico de drogas y el flujo ilegal de armas.
De acuerdo con Paloma Mendoza Cortés, experta en seguridad nacional del ITAM, el uso de mercenarios colombianos ayuda a explicar el incremento del poder de fuego del crimen organizado. Señala que se trata de un fenómeno de largo alcance, impulsado por la amplia experiencia de combate de los exsoldados y por las limitadas pensiones que reciben tras su retiro.
Los contactos para el reclutamiento, según testimonios, se realizan incluso a través de redes sociales como TikTok, donde excombatientes muestran su vida cotidiana en conflictos internacionales. Las ofertas pueden alcanzar hasta 2 mil dólares mensuales, con pagos semanales y traslados directos desde Europa a México.
Organismos internacionales y el Gobierno de Colombia han advertido sobre el carácter predatorio de este reclutamiento, en el que muchos exmilitares son engañados y terminan atrapados en redes criminales sin documentos ni recursos. El presidente colombiano, Gustavo Petro, ha impulsado una ley para frenar el mercenarismo, al tiempo que critica la falta de apoyo a los veteranos.
Documentos de inteligencia filtrados revelan que la ruta Colombia-Michoacán opera desde al menos 2021, con la participación de mercenarios en enfrentamientos entre cárteles rivales. Expertos coinciden en que el fenómeno debe ser atendido con urgencia y considerado en la estrategia de seguridad pública, ante el riesgo que representa la profesionalización armada del crimen organizado en México.