Estado carece de censo oficial sobre perros y gatos abandonados.

Registra 1.8 millones de mascotas en los hogares.

Por

Ernesto García

- viernes, julio 24 de 2026

San Luis Potosí, S.L.P., viernes 24 de julio de 2026.– En San Luis Potosí viven un millón 67 mil 596 perros con hogar, de acuerdo con la Encuesta Nacional de Bienestar Autorreportado (ENBIARE) 2025 del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI). Sin embargo, pese a la amplia presencia de animales de compañía en las viviendas, el estado aún carece de una estadística oficial que permita conocer cuántos perros y gatos permanecen en situación de calle o fueron abandonados.

La encuesta del INEGI señala que en la entidad hay un millón 892 mil 722 mascotas, de las cuales los perros representan el 56.4 por ciento del total. Los gatos ocupan el segundo lugar, con 479 mil 820 ejemplares, equivalentes al 25.4 por ciento, mientras que el resto corresponde a otras especies de compañía.

No obstante, el estudio únicamente contabiliza a los animales que forman parte de un hogar, por lo que deja fuera a aquellos que viven en la vía pública, una problemática que organizaciones protectoras de animales han señalado durante años como uno de los principales retos en materia de bienestar animal.

Aunque la Ley de Protección a los Animales para el Estado de San Luis Potosí establece responsabilidades para los municipios en la atención y protección de los animales, actualmente no existe un censo estatal que permita dimensionar el número de perros y gatos abandonados ni evaluar el impacto de las políticas públicas dirigidas a atender esta problemática.

Ante la falta de información oficial, asociaciones civiles y rescatistas han elaborado estimaciones propias. A finales de 2024 advirtieron que en la entidad podrían existir más de 400 mil animales viviendo en las calles, una situación atribuida al abandono, la reproducción sin control y la insuficiencia de campañas permanentes de esterilización.

Los colectivos también han documentado casos de maltrato, envenenamiento y abandono, además de alertar sobre la saturación de refugios y la creciente demanda de apoyo para el rescate y cuidado de animales. Por ello, han insistido en fortalecer las campañas de esterilización, fomentar la adopción responsable y promover una cultura de tenencia responsable.

La ausencia de un registro oficial dificulta conocer la verdadera dimensión del abandono animal y limita el diseño de estrategias públicas sustentadas en evidencia para atender un problema que también tiene implicaciones en materia de salud pública.