Entre comales y mercaditos, María Guadalupe saca adelante a nueve hijos

Durante 37 años convirtió la venta de antojitos en el motor que sostiene a toda su familia.

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Paola Mata

- domingo, mayo 10 de 2026

San Luis Potosí, S.L.P., domingo 10 de mayo de 2026.– Mientras gran parte de la ciudad aún duerme, María Guadalupe ya se encuentra frente al comal preparando tacos rojos y antojitos mexicanos en alguno de los mercaditos donde ha trabajado durante casi toda su vida. Desde hace 37 años, su rutina comienza antes de que salga el sol, en jornadas largas que han estado marcadas por el esfuerzo y el amor hacia sus hijos.

Madre de nueve hijos, encontró en los mercados sobre ruedas la manera de sacar adelante a su familia. Entre guisos, tortillas y clientes, logró convertir un pequeño negocio en el sustento de su hogar. Con trabajo constante y sin descanso, consiguió que a sus hijos nunca les faltara comida ni oportunidades.

Cada taco que prepara lleva detrás años de sacrificio y desvelo. María Guadalupe reconoce que ser madre nunca ha sido sencillo, pero asegura que rendirse jamás fue una opción. Para ella, cada jornada representa una nueva oportunidad para seguir luchando por quienes más ama, incluso cuando el cansancio pesa más que cualquier otra cosa.

Con el paso del tiempo, el ejemplo de trabajo también marcó a sus hijos. Hoy varios de ellos continúan dedicándose al comercio y cuentan con sus propios puestos en distintos mercaditos de la ciudad, siguiendo el camino que aprendieron viendo a su madre trabajar todos los días sin importar las dificultades.

María Guadalupe recorre puntos como Las Piedras, Morales, El Sausito y La Libertad, quienes llegan a comer a su negocio quizá solo ven un puesto más de antojitos, pero detrás de cada platillo hay una historia de lucha silenciosa construida durante décadas.

Historias como la de María Guadalupe recuerdan el esfuerzo de miles de mujeres que han hecho de su trabajo una herramienta para sostener a sus familias. Madres que encontraron en el sacrificio cotidiano una forma de amor y que, lejos de rendirse, siguen levantándose todos los días para salir adelante.