Montes Apuseni, RO., jueves 19 de febrero de 2026.- Un hallazgo científico en Europa ha puesto bajo la lupa a una bacteria atrapada en el hielo durante milenios que podría representar tanto un riesgo sanitario como una oportunidad médica.
Investigadores lograron aislar la cepa Psychrobacter SC65A.3, preservada durante unos 5 mil años en la cueva de Scarisoara, en Rumanía. Su análisis reveló una paradoja inquietante: posee resistencia a múltiples antibióticos modernos, pero al mismo tiempo contiene propiedades que podrían servir para desarrollar nuevas herramientas contra infecciones resistentes.
El estudio, publicado en Frontiers in Microbiology, sugiere que este microorganismo adaptado al frío podría convertirse en un reservorio natural de genes de resistencia. Si el deshielo liberara este tipo de bacterias, dichos genes podrían transferirse a patógenos actuales y agravar la crisis global de resistencia antimicrobiana.
Sin embargo, no todo apunta al riesgo. La cepa también mostró la capacidad de frenar el crecimiento de bacterias altamente resistentes y producir compuestos con potencial farmacéutico e industrial. En pruebas de laboratorio, resistió distintos antibióticos de uso común, lo que refuerza la hipótesis de que este tipo de organismos antiguos han contribuido históricamente a la evolución de la resistencia.
El análisis genético detectó además cientos de genes aún desconocidos y varios con capacidad para inhibir bacterias, hongos e incluso virus, lo que abre una nueva línea de investigación biotecnológica.
El descubrimiento pone sobre la mesa un doble escenario: estos microorganismos podrían convertirse en aliados para la medicina del futuro o, si se liberan sin control, en una fuente de nuevos desafíos sanitarios.