San Luis Potosí, S.L.P., martes 20 de octubre de 2026.- El futbol mexicano tiene rivalidades que trascienden los 90 minutos y una de ellas es el Clásico de la 57, también conocido como el Clásico del Centro, un enfrentamiento que reúne la pasión de las aficiones de San Luis Potosí y Querétaro, dos ciudades conectadas por una de las principales carreteras del país.
El nombre de este duelo hace referencia a la Carretera Federal 57, vía que comunica a ambas entidades y que se ha convertido en un símbolo de la rivalidad deportiva entre potosinos y queretanos.
Los antecedentes de este enfrentamiento se remontan al 25 de agosto de 1957, cuando los representativos de ambas ciudades se midieron por primera vez, en el marco de las festividades de San Luis Rey de Francia. En aquella ocasión, el conjunto potosino se quedó con la victoria por marcador de 1-0.
Décadas más tarde, el 18 de septiembre de 1994, San Luis y Querétaro protagonizaron su primer clásico con ambos equipos militando en la Primera División A. Nuevamente, el triunfo fue para los potosinos, quienes se impusieron 2-0.

UN DUELO QUE MARCÓ AL FUTBOL POTOSINO
Con el paso de los años, la rivalidad fue adquiriendo mayor intensidad y dejó encuentros que permanecen en la memoria de los aficionados. En 2003, ambos equipos protagonizaron un espectacular empate a cuatro goles, partido que llegó a ser considerado por algunos como uno de los clásicos más destacados de su historia.
Sin embargo, uno de los capítulos más importantes para el futbol potosino ocurrió el 11 de junio de 2005, cuando San Luis consiguió el ascenso a la Primera División.
Con goles de Héctor Giménez y Ariel González, el conjunto auriazul remontó el marcador global al imponerse 2-0 en casa, resultado que le permitió alcanzar la máxima categoría del futbol mexicano y consolidar aquel encuentro como una fecha histórica para la afición local.
Desde entonces, el Clásico de la 57 mantiene un significado especial para los seguidores de ambos equipos, al representar no solamente una disputa deportiva, sino también el orgullo y la identidad de dos ciudades vecinas.
LLAMADO A LA CALMA ANTE UN NUEVO ENFRENTAMIENTO
En la antesala de un nuevo capítulo de esta rivalidad, la tensión también se ha hecho presente fuera de las canchas. Días antes del encuentro, se reportaron pintas y mensajes en fachadas presuntamente relacionados con grupos de animación.
Ante este panorama, el director técnico del Atlético de San Luis, Diego Mejía, hizo un llamado a la calma, con el objetivo de que la rivalidad se mantenga dentro del terreno de juego.
El Clásico de la 57 representa una oportunidad para que ambas aficiones recuerden la historia de sus equipos y vivan la emoción del futbol, sin que la pasión se convierta en motivo de confrontación.
Más de seis décadas después de aquel primer enfrentamiento, la rivalidad entre San Luis Potosí y Querétaro continúa formando parte de la identidad futbolística de la región, con una historia marcada por triunfos, goles y momentos que siguen presentes en la memoria de sus seguidores.