Mineapolis, Minnesota., jueves 08 de enero de 2026.- El gobernador de Minnesota, Tim Walz, declaró el estado de emergencia y solicitó a la Guardia Nacional mantenerse en alerta ante el incremento de protestas tras la muerte de una mujer que fue abatida por disparos de un agente del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en la ciudad de Mineápolis.
En conferencia de prensa, Walz explicó que las medidas buscan estar preparados ante posibles escenarios de agitación civil, al recordar los disturbios registrados en el verano de 2020, luego de la muerte del afroamericano George Floyd a manos de la policía, en la misma ciudad. En esta ocasión, la víctima fue identificada como una ciudadana estadounidense blanca, de 37 años de edad.
“Hemos activado el Centro de Operaciones de Emergencia Estatal; el liderazgo de la patrulla estatal y de la Guardia Nacional ya está coordinado con el Departamento de Policía de Mineápolis”, señaló el mandatario estatal, quien pertenece al Partido Demócrata.
Las declaraciones de Walz se produjeron luego de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, acusara a la mujer fallecida de ser una “agitadora profesional” y asegurara que intentó atropellar de manera agresiva a un agente del ICE, quien —según el mandatario— disparó en “defensa propia”. Trump afirmó además que este tipo de enfrentamientos entre agentes federales y grupos radicales ocurren diariamente.
No obstante, el gobernador calificó el hecho como “innecesario” y “prevenible”, y responsabilizó a lo que describió como un despliegue sin precedentes de agentes federales sin coordinación con las autoridades locales, situación que, dijo, ha generado un escenario “caótico” en el estado.
Walz precisó que Minnesota cuenta con cerca de 7 mil 500 efectivos de la Guardia Nacional en centros de entrenamiento, a quienes se les ha emitido una orden de advertencia como medida preventiva. Aunque no detalló en qué circunstancias se activaría formalmente a estas fuerzas, aseguró que su función será proteger a la población y garantizar el respeto a los derechos constitucionales.
El gobernador hizo un llamado a la ciudadanía a manifestarse de manera pacífica y a no “morder el anzuelo” del Gobierno federal, al subrayar que la prioridad es la seguridad pública y no la confrontación política. “Esto no se trata de política, se trata de normalidad y seguridad”, enfatizó.
Walz también cuestionó la versión del Departamento de Seguridad Nacional (DHS), que calificó el hecho como un acto de “terrorismo interno” y justificó el uso de la fuerza letal por parte del agente del ICE.
Los hechos ocurren en un contexto político complejo para el mandatario, quien recientemente anunció que no buscará un tercer mandato como gobernador, en medio de la controversia por presuntos fraudes millonarios vinculados a programas de cuidado infantil en comunidades del estado.