Washington D.C., E.U.A., viernes 9 de diciembre de 2025.- La Casa Blanca reiteró este miércoles que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, apuesta principalmente por la vía diplomática para avanzar en su interés por Groenlandia, territorio autónomo de Dinamarca, aunque dejó claro que no se descartan otros escenarios, incluida una posible intervención militar.
La portavoz presidencial, Karoline Leavitt, señaló que para Trump “todas las opciones están sobre la mesa” cuando se trata de evaluar lo que considera conveniente para los intereses estadounidenses, pero subrayó que la diplomacia sigue siendo la prioridad. Sus declaraciones surgieron luego de ser cuestionada sobre si Washington contempla el uso de la fuerza en la isla ártica.
Leavitt recordó que la idea de incorporar Groenlandia a Estados Unidos no es nueva y que, desde el siglo XIX, distintos presidentes han considerado esa posibilidad como estratégica para la seguridad nacional. Añadió que Trump ha sido claro al afirmar que su preocupación central es contener la presencia e influencia de Rusia y China en el Ártico, razón por la cual su equipo analiza actualmente mecanismos para una eventual compra del territorio.
En días recientes, tanto la vocera presidencial como el jefe adjunto de Gabinete, Stephen Miller, evitaron descartar de forma tajante el uso de las fuerzas armadas. Esta postura contrasta con la del enviado especial de Trump para Groenlandia, Jeff Landry, quien se pronunció a favor de la independencia del territorio, pero con acuerdos económicos estrechos con Washington.
La próxima semana, el tema será abordado formalmente en Washington durante una reunión entre autoridades estadounidenses y representantes de Dinamarca. El secretario de Estado, Marco Rubio, confirmó el encuentro, aunque evitó ofrecer más detalles. También se prevé la participación de la consejera de Asuntos Exteriores del gobierno autónomo de Groenlandia, Vivian Motzfeldt.
Por su parte, la oficina de la primera ministra danesa, Mette Frederiksen, informó que convocará a líderes de los partidos políticos y a legisladores de los territorios autónomos de Groenlandia y las Islas Feroe para analizar la relación con Estados Unidos ante este nuevo escenario.