Colapsos hidráulicos cuestan hasta cinco mdp cada uno: Galindo

Edil reiteró que se trata de una prioridad por ser un asunto de salud pública.

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Ernesto García

- lunes, febrero 2 de 2026

San Luis Potosí, S.L.P., lunes 2 de febrero de 2026.– El alcalde de San Luis Potosí, Enrique Galindo Ceballos, aseguró que el Ayuntamiento mantiene la atención inmediata a colapsos y fugas en la red hidráulica de la capital, debido a que se trata de un tema de salud pública que no puede detenerse, aun cuando las reparaciones implican fuertes inversiones.

El edil explicó que un colapso puede representar un gasto de entre tres y cinco millones de pesos, dependiendo de su complejidad, aunque a simple vista parezcan obras menores. Como ejemplo, mencionó el colapso registrado en la zona de San Francisco y El Pasaje, cuya reparación costó entre cinco y seis millones de pesos, debido a la acumulación de desechos provenientes de restaurantes que afectaron a toda el área.

“Esas obras no se pueden parar porque es un asunto de salud pública”, sostuvo Galindo Ceballos, al recalcar que actualmente el municipio enfrenta un número reducido de colapsos de gran magnitud.

Detalló que, tras atender un rezago importante durante 2025, hoy en día se contabilizan no más de seis o siete colapsos considerados graves, es decir, aquellos que requieren la apertura de calles en tramos de hasta 300 metros. En contraste, indicó que los colapsos menores continúan presentándose, pero son atendidos de manera puntual.

El presidente municipal rechazó que la problemática vaya en aumento y afirmó que, por el contrario, la incidencia ha disminuido conforme se han resuelto los casos más críticos heredados de años anteriores.

Agregó que en muchos casos el impacto financiero real de estas obras no es perceptible para la ciudadanía, ya que se trata de trabajos subterráneos que no siempre son visibles, pero que resultan indispensables para evitar riesgos sanitarios mayores y daños estructurales en vialidades.

Finalmente, reconoció que la atención a colapsos representa una presión constante para las finanzas municipales, sin embargo, reiteró que se trata de una prioridad que no puede postergarse, ya que suspender o retrasar estas intervenciones tendría consecuencias directas para la salud pública y la movilidad urbana.