San Luis Potosí, S.L.P., martes 06 de octubre de 2026.- Aunque el cierre de año suele representar una menor generación de empleos, en San Luis Potosí no se observa, hasta el momento, un escenario de despidos masivos, afirmó César Arturo Lara Rocha, secretario general de la CROM en el estado.
El dirigente sindical explicó que durante los últimos meses del año las empresas suelen moderar sus procesos de contratación como parte de sus ajustes operativos, relacionados con factores fiscales, inventarios y niveles de producción, se trata, dijo, de un comportamiento recurrente que forma parte de la planeación de las compañías y que no necesariamente implica una pérdida generalizada de fuentes laborales.
Lara Rocha señaló que actualmente la movilidad de trabajadores se mantiene dentro de parámetros que consideró estables, al igual que el ausentismo, por lo que no identifican señales de una salida masiva de personal en las empresas.
Esta situación, añadió, también representa un factor favorable para la competitividad de San Luis Potosí, debido a que una menor rotación permite a las compañías mantener equipos de trabajo con mayor continuidad y experiencia.
De cara a 2027, el secretario general de la CROM tampoco anticipó, por ahora, un escenario adverso para la actividad empresarial derivado del proceso electoral.
Reconoció que en los años electorales suele generarse incertidumbre entre las empresas, principalmente por la posibilidad de que algunas decisiones de inversión sean pospuestas hasta conocer el rumbo político y económico.
Sin embargo, consideró que no existe evidencia para asumir que ese comportamiento necesariamente se repetirá en San Luis Potosí. Como referencia, mencionó que durante 2024 también se plantearon previsiones de posibles afectaciones a la inversión por el proceso electoral, el cambio de gobierno federal y la renegociación del tratado comercial de Norteamérica.
A juicio del dirigente sindical, el comportamiento que ha tenido el estado demuestra que los periodos de incertidumbre no necesariamente se traducen en una caída de la actividad productiva.
Por ello, sostuvo que el panorama actual debe analizarse a partir de los indicadores que presentan las empresas y no únicamente de las expectativas que suelen generarse ante el cierre de año o los procesos electorales.