San Luis Potosí, martes 18 de marzo de 2025.- Recientemente, se descubrió un presunto campo de adiestramiento vinculado al Cártel Jalisco Nueva Generación, en el Rancho Izaguirre, Jalisco, lo que ha destapado un nuevo sistema de reclutamiento a través de Facebook. En la plataforma, se han identificado grupos públicos en los que se publican ofertas de empleo que podrían estar relacionadas con actividades criminales.
Estos anuncios, que prometen sueldos de hasta 10 mil pesos semanales, incluyen vacantes para cocineros, guardias de seguridad, choferes y escoltas, pero algunos de ellos también buscan sicarios o exmilitares, detallando beneficios como alojamiento y alimentación.
A diferencia de los métodos de reclutamiento tradicionales, estos anuncios se publican de manera abierta en grupos públicos, sin el intento de ocultarse. Los administradores responden a los interesados en comentarios oa través de mensajes privados, facilitando la comunicación directa. Aunque Facebook ha implementado políticas para eliminar contenido relacionado con el crimen organizado, muchos de estos grupos siguen activos, modificando sus nombres o utilizando códigos para evadir los filtros de la plataforma.
Raúl Torres Reyes, sociólogo de la UAM Azcapotzalco, subrayó la falta de regulación efectiva en plataformas digitales como Facebook: “El vacío de control favorece al crimen organizado”, comentó. Además, cuestionó la falta de intervención de las autoridades, señalando que el comportamiento permisivo de Meta, la empresa matriz de Facebook, no explica por qué el Estado no actúa con más firmeza ante estos casos.
El periodista Jonathan Lomelí, del diario NTR Guadalajara, destacó la ausencia de estrategias para proteger a los jóvenes vulnerables que podrían caer en este tipo de ofertas. “Investigar a los operadores podría llevar a encontrar puntos de reclutamiento en lugares como Teuchitlán, Jalisco”, agregó.
A pesar de los esfuerzos de Meta para erradicar este tipo de contenidos, investigaciones como la de The Wall Street Journal han revelado que la respuesta de la empresa sigue siendo débil. La falta de monitoreo eficaz permite que estos anuncios continúen siendo visibles, representando un riesgo real para quienes buscan empleo.