San Luis Potosí, S.L.P., domingo 26 de julio de 2026.– A más de un año de la aplicación del Impuesto Verde en San Luis Potosí, la Cámara Nacional de la Industria de la Transformación (Canacintra) continúa a la espera de que el Gobierno del Estado defina qué beneficios recibirán las empresas que cumplen con esta contribución ambiental.
La presidenta del organismo empresarial, Imelda Elizalde Martínez, informó que se mantienen mesas de trabajo con la Secretaría de Ecología y Gestión Ambiental (Segam) y la Secretaría de Desarrollo Económico (Sedeco) para establecer un esquema de incentivos que, hasta el momento, no ha sido concretado. De acuerdo con la dirigente, se espera que durante agosto exista una respuesta oficial.
Entre las principales demandas del sector industrial destaca que los recursos recaudados mediante el Impuesto Verde se destinen a proyectos con resultados medibles y no únicamente a fines recaudatorios. En ese sentido, Canacintra propuso la creación de una red estatal de monitoreo permanente de la calidad del aire, así como programas de reforestación y otras acciones ambientales que beneficien tanto al entorno como a las empresas que aportan este gravamen.
La dirigente empresarial consideró que estos proyectos permitirían dar mayor transparencia al destino de los recursos y demostrar que el impuesto cumple con el objetivo ambiental para el que fue creado, en lugar de convertirse únicamente en una fuente adicional de ingresos para el Estado.
El planteamiento de Canacintra se presenta en un contexto en el que diversos sectores empresariales han cuestionado, desde la creación del Impuesto Verde, la falta de claridad sobre el destino específico de los recursos obtenidos y la ausencia de incentivos para las compañías que realizan inversiones para reducir su impacto ambiental.
Las mesas de trabajo buscan, precisamente, atender esas inquietudes y definir mecanismos que vinculen el cumplimiento fiscal con acciones concretas en favor de la sustentabilidad y la competitividad de la industria potosina.