Advierten especialistas sobre riesgos de almacenar agua al aire libre

El 45% de los mexicanos corre riesgos con esta práctica.

Por

Ernesto García

- miércoles, marzo 19 de 2025

San Luis Potosí, miércoles 19 de marzo de 2025.- El estiaje provocado por fenómenos naturales en el estado de San Luis Potosí se ha intensificado en los últimos meses, obligando a miles de familias a almacenar agua ante la incertidumbre de lluvias. Sin embargo, una preocupante tendencia ha salido a la luz en un estudio realizado por Rotoplas: el 45 por ciento de los mexicanos almacena agua en cubetas o tambos sin tapa, lo que expone a la población a riesgos sanitarios.

El almacenamiento inadecuado del agua no solo representa un problema logístico, sino también un riesgo para la salud pública. La Secretaría de Salud ha reportado un aumento del 22 por ciento en enfermedades gastrointestinales en zonas con acceso irregular al agua potable.

Análisis en muestras de agua almacenada han detectado coliformes fecales en el 65 por ciento de los casos, además de niveles de cloro inferiores a los recomendados, lo que incrementa la probabilidad de infecciones.

El Instituto Mexicano de Tecnología del Agua (IMTA) también alertó sobre la presencia de contaminantes emergentes, incluyendo residuos de fármacos y compuestos industriales, en el agua almacenada sin medidas adecuadas de protección.

Además, esta situación favorece la proliferación de larvas del mosquito Aedes aegypti, vector del dengue, lo que representa un peligro adicional para la salud de los potosinos.

Especialistas han enfatizado la urgencia de adoptar medidas seguras para el almacenamiento de agua, recomendando el uso de tinacos y cisternas cerradas, diseñados específicamente para conservar el recurso en condiciones óptimas y libres de contaminantes.

A diferencia de cubetas o tambos abiertos, estos sistemas evitan la proliferación de microorganismos, protegen el agua de agentes externos y garantizan su calidad por más tiempo.

Los expertos sugieren realizar mantenimiento periódico de los depósitos de almacenamiento, incluyendo limpieza y desinfección al menos cada seis meses. El uso de tapas herméticas y el tratamiento adecuado del agua mediante cloración o filtración son medidas clave para prevenir enfermedades derivadas de su contaminación.

Mientras el estiaje persista, garantizar un almacenamiento seguro será esencial para proteger la salud de los habitantes de San Luis Potosí y asegurar su acceso al agua potable con la menor cantidad de microorganismos posible, permitiendo que el recurso se conserve en condiciones óptimas para el consumo familiar.