Hasta tres mil pesos cuesta poner un Altar de Muertos

La variedad de precios refleja que el presupuesto para instalar una ofrenda depende de la cantidad de elementos.

Por

Francisco Acosta

- sábado, octubre 31 de 2026

San Luis Potosí, S.L.P., sábado 31 de octubre de 2026. – La colocación de altares de muertos es una de las tradiciones más arraigadas entre las familias potosinas. Cada año, hogares y espacios públicos se llenan de flores, veladoras, papel picado, alimentos y figuras de dulce para recordar a quienes ya fallecieron, sin embargo, preparar estas ofrendas también implica considerar el gasto que representa adquirir sus distintos elementos.

Un sondeo de precios realizado en el Mercado República registró diferencias importantes en el costo de los productos utilizados para elaborar un altar. Entre ellos destacan las calaveritas y figuras de dulce, que se ofrecían desde los 15 hasta 250 pesos, mientras que los ramos de flores de cempasúchil pueden llegar a comercializarse hasta en 150 pesos.

Otros materiales necesarios para la ofrenda presentan costos más accesibles, por ejemplo, una bolsita de copal se comercializa en 20 pesos, el papel picado, utilizado para adornar los altares, tiene tantas variedades que puede encontrarse desde los 10 hasta los 100 pesos. Las veladoras también muestran una amplia diferencia de precios, pues pueden adquirirse desde los 30 hasta los 200 pesos. Lo anterior, sin contar el costo del pan que, en algunos comercios alcanza los 50 pesos por pieza.

La variedad de precios refleja que el presupuesto para instalar una ofrenda depende de la cantidad de elementos, sus características y el tamaño del altar, pues, mientras algunos productos representan gastos menores, otros pueden incrementar considerablemente la inversión de las familias que buscan mantener viva esta tradición.

Doña Rosy, comerciante de este mercado, explica que, en promedio, una persona se puede gastar hasta tres mil pesos en la elaboración de un altar de grandes dimensiones, sin embargo, reconoció que, dadas las complicaciones económicas que se suelen presentar, los clientes optan por llevarse sólo algo representativo, es decir, una o dos piezas para mantener vivos los elementos y, con ello, recordar a sus seres queridos.