San Luis Potosí, S.L.P., domingo 01 de noviembre de 2026.- Las tradicionales calaveras literarias tienen raíces históricas que se remontan a antiguas expresiones europeas y a la cosmovisión prehispánica. Más allá del humor y las rimas, representan una forma de crítica social y política que permite al pueblo mexicano reírse de la muerte, cuestionar a los poderosos y recordar que, al final, todos tienen el mismo destino.
El análisis, titulado “La muerte casera, pegada con cera: genealogía, fortuna y risa de la calavera literaria”, de la investigadora Dahlia Antonio, de la Universidad Veracruzana, explica cómo esta expresión de la lírica popular mexicana ha evolucionado hasta convertirse en una de las manifestaciones características de las celebraciones del Día de Muertos.
De acuerdo con el estudio, las calaveras literarias tienen entre sus antecedentes los epitafios, los epigramas fúnebres y las danzas macabras europeas de la Edad Media, expresiones artísticas que abordaban la brevedad de la vida y la igualdad de todas las personas ante la muerte.
Sin embargo, su desarrollo en México también está relacionado con las tradiciones orales, los relatos de aparecidos, la cosmovisión prehispánica y las celebraciones dedicadas a los difuntos. Particularmente, destaca la concepción de que la muerte y la vida mantienen una relación continua y que los fallecidos pueden regresar simbólicamente al mundo de los vivos.
La autora señala que estas composiciones comenzaron a difundirse principalmente mediante periódicos, hojas volantes y cuadernillos impresos durante los siglos XIX y XX. En este proceso destacó el trabajo del grabador José Guadalupe Posada, cuyas ilustraciones de calaveras, catrinas y personajes populares contribuyeron a consolidar el género.
Uno de los aspectos centrales del análisis es su función como instrumento de crítica social. A través de versos humorísticos, las calaveras retratan a personajes de todos los sectores, desde trabajadores y comerciantes hasta políticos, presidentes y figuras públicas.
De esta manera, la sátira permite cuestionar las jerarquías sociales, exhibir defectos y burlarse de quienes ejercen el poder, bajo la premisa de que nadie puede escapar de la muerte, independientemente de su posición económica o política.
El estudio también advierte sobre la transformación comercial de esta tradición, pues algunas expresiones contemporáneas han perdido parte de su carácter crítico para convertirse en composiciones humorísticas o elogios dirigidos a celebridades, deportistas y personajes mediáticos.
Finalmente, Dahlia Antonio plantea que las calaveras literarias merecen mayor reconocimiento dentro de los estudios de la literatura mexicana, debido a que representan una expresión artística popular que combina humor, memoria, identidad y reflexión sobre la condición humana.
Así, las calaveras literarias no solamente forman parte del ambiente festivo del Día de Muertos: también conservan una tradición en la que el ingenio popular convierte a la muerte en una compañera cercana y, sobre todo, en una oportunidad para reírse de las contradicciones de la sociedad.
Fuente: Dahlia Antonio, Universidad Veracruzana. La muerte casera, pegada con cera: genealogía, fortuna y risa de la calavera literaria.
https://ifc.dpz.es/recursos/publicaciones/36/08/07antonio.pdf