Restaurantes resienten alza de insumos y menor afluencia de clientes en el estado

Canirac estima que dos de cada diez establecimientos han cerrado ante dificultades para mantener sus operaciones.

Por

Ernesto García

- domingo, octubre 4 de 2026

San Luis Potosí, S.L.P., domingo 4 de octubre de 2026.- El incremento en el precio de productos básicos y la reducción en el número de consumidores mantienen bajo presión a los restaurantes de San Luis Potosí, donde alrededor de 20 por ciento de los establecimientos habría cerrado debido a las dificultades para sostener sus costos de operación, señaló Alejandro Espinosa Abaroa, presidente de la Cámara Nacional de la Industria de Restaurantes y Alimentos Condimentados (Canirac).

El dirigente empresarial explicó que los aumentos en las materias primas han reducido los márgenes de ganancia de los establecimientos, que enfrentan el dilema de absorber los costos adicionales o trasladarlos a los precios de los platillos, con el riesgo de perder clientes.

Como ejemplo, mencionó el comportamiento reciente del jitomate, cuyo precio habría aumentado hasta 22 por ciento en las últimas semanas, hasta alcanzar niveles de 80 pesos por kilogramo.

Espinosa Abaroa señaló que el impacto de este incremento es relevante debido a que el jitomate forma parte de una amplia variedad de preparaciones, por lo que su encarecimiento termina repercutiendo en diferentes segmentos de la industria restaurantera.

A esta situación se suma una menor afluencia de consumidores, lo que ha complicado todavía más las condiciones financieras de los negocios. De acuerdo con el representante de Canirac, aproximadamente dos de cada 10 restaurantes han tenido que cerrar ante las dificultades para mantener sus operaciones.

El empresario explicó que la problemática también presenta diferencias entre los establecimientos que operan de manera formal y aquellos que se encuentran bajo esquemas semiformales. Estimó que cerca de 70 por ciento del sector funciona bajo este último modelo, lo que les permite contar con mayor margen para ajustar sus precios frente al aumento de las materias primas.

En cambio, los restaurantes formalmente establecidos enfrentan una estructura de gastos más amplia debido al cumplimiento de obligaciones como impuestos, licencias y permisos, por lo que absorber el incremento de los insumos representa una mayor presión sobre sus finanzas.

Ante este escenario, el sector espera que los últimos tres meses del año generen un repunte en el consumo y permitan mejorar la actividad de los establecimientos, después de un periodo marcado por el aumento de costos y la reducción de clientes.

El presidente de Canirac consideró que el cierre de año será determinante para los restaurantes, que deberán enfrentar el encarecimiento de productos básicos sin provocar un incremento de precios que reduzca todavía más la llegada de consumidores.