San Luis Potosí, S.L.P., lunes 21 de septiembre de 2026.- La falta de medicamentos e insumos médicos, así como problemas en servicios básicos, persiste en hospitales públicos de San Luis Potosí, señaló la diputada local del PRI e integrante de la Comisión de Salud, Finne Azuara, quien se refirió particularmente a reportes sobre baños fuera de servicio en el Hospital del Niño y la Mujer y en el Hospital General de Soledad.
La legisladora consideró que las deficiencias han alcanzado áreas indispensables para garantizar condiciones adecuadas a pacientes y familiares. “Ya hasta los baños, la parte ya de salubridad que se tiene que tener perfectamente controlada en los hospitales, ya ni eso existe”, afirmó, al señalar que estas carencias se suman a los problemas de abasto de medicamentos.
Azuara sostuvo que la falta de insumos también afecta la realización de cirugías y otros procedimientos médicos. Señaló que el problema se presenta en distintas instituciones de salud y atribuyó parte de estas deficiencias al proceso de centralización de los servicios sanitarios impulsado por la Federación, que, dijo, redujo la participación directa de los estados en el manejo de recursos.
La diputada afirmó que desde 2018 San Luis Potosí ha dejado de ejercer directamente cerca del 80 por ciento del presupuesto relacionado con los servicios de salud. Añadió que a nivel nacional se han acumulado millones de recetas que no han sido surtidas y cuestionó que, pese a los incrementos presupuestales anunciados para el sector, también se registren subejercicios al cierre de los ejercicios fiscales.
En el Congreso del Estado, explicó, se han presentado exhortos y puntos de acuerdo para solicitar que se ejerzan los recursos destinados a salud y se atiendan las carencias. Sin embargo, aclaró que el Poder Legislativo local no tiene facultades para citar a comparecer a funcionarios de instituciones federales como el IMSS, por lo que sus acciones se limitan a formular llamados y darles trámite ante las autoridades correspondientes.
Azuara también cuestionó el manejo federal de la compra consolidada de medicamentos y señaló a Birmex como una de las instituciones involucradas en este proceso. Sostuvo que las deficiencias en la adquisición y distribución de medicamentos han tenido consecuencias en las instituciones de salud, mientras las familias enfrentan dificultades para obtener los tratamientos que requieren.
La diputada consideró que el problema ya abarca distintos niveles de atención, desde el abasto de medicamentos y la disponibilidad de insumos para cirugías hasta la presencia de médicos en determinados horarios y las condiciones de las instalaciones hospitalarias. Por ello, insistió en que las carencias deben ser atendidas para evitar que pacientes y familiares continúen enfrentando servicios insuficientes durante sus procesos de atención.