San Luis Potosí, S.L.P., sábado 19 de septiembre de 2026. – A 40 años del terremoto que devastó a la Ciudad de México en 1985 y a siete años del sismo de 2017, el 19 de septiembre se mantiene como una fecha emblemática para la cultura de prevención en México, particularmente por los dos movimientos telúricos de gran magnitud registrados en esa fecha.
En este contexto, Alejandro Polanco Acosta, titular de la Dirección de Protección Civil del Ayuntamiento de San Luis Potosí, afirmó que la capital potosina cuenta actualmente con una mayor preparación para responder ante una eventual emergencia relacionada con movimientos telúricos.
Señaló que las capacitaciones y acciones de sensibilización que se realizan de manera constante en instituciones públicas y establecimientos de la iniciativa privada han permitido fortalecer los conocimientos de la población sobre cómo actuar durante un sismo.
Polanco Acosta destacó que, con el paso de los años, la ciudadanía ha adquirido mayor conciencia sobre la importancia de mantener la calma y seguir los protocolos establecidos. Entre las principales recomendaciones se encuentra evitar correr o gritar y, en su lugar, evacuar de manera ordenada y dirigirse hacia un sitio seguro.
El funcionario reconoció, sin embargo, que existen sectores de la ciudad con mayores condiciones de vulnerabilidad. Entre ellos ubicó al Centro Histórico, donde existen inmuebles antiguos y construcciones realizadas en distintas épocas, algunas de ellas sin los requerimientos técnicos que actualmente se exigen.
Explicó que desde hace aproximadamente una década se ha observado una mayor actividad sísmica en la zona metropolitana de San Luis Potosí. Si bien los movimientos registrados hasta ahora no han alcanzado magnitudes que representen una emergencia de grandes dimensiones, consideró necesario mantener las acciones preventivas.
El titular de Protección Civil subrayó que la capacitación constante, la identificación de riesgos y la participación ciudadana son fundamentales para reducir posibles afectaciones y mejorar la respuesta ante cualquier eventualidad.
Por ello, señaló que el trabajo de prevención debe mantenerse de manera permanente y no limitarse a una fecha específica, con el objetivo de que la población sepa cómo actuar antes, durante y después de un sismo.