San Luis Potosí, S.L.P., viernes 14 de agosto de 2026.- La inteligencia emocional fue uno de los temas centrales de la Feria de la Proveeduría, donde el conferencista Marco Antonio Regil llamó a empresarios y asistentes a reconocer la influencia que tienen las emociones en la toma de decisiones, el liderazgo y las relaciones dentro y fuera de las empresas.
Durante su participación en el encuentro, Regil explicó que una persona puede contar con conocimientos, experiencia y capacidad para resolver problemas, pero perder momentáneamente esas herramientas cuando una emoción se intensifica.
“Cuando la emoción sube, la inteligencia baja”, fue una de las principales ideas que repitió durante su charla para explicar por qué, después de una discusión, una decisión impulsiva o un conflicto, muchas personas terminan preguntándose: “¿En qué estaba yo pensando?”.
El conferencista enfatizó que las emociones no se pueden controlar completamente, por lo que el objetivo debe ser aprender a gestionarlas. Para ilustrarlo, las comparó con una ola, un huracán o un torbellino: no es posible impedir que lleguen, pero sí aprender a navegar y responder de manera consciente.
En el ámbito empresarial, señaló que esta capacidad adquiere especial importancia debido a que los conflictos son inevitables. Un buen líder, dijo, no es quien consigue que nunca existan problemas, sino quien tiene la capacidad de gestionarlos sin permitir que una reacción emocional los haga crecer.
Regil también llevó su exposición a decisiones cotidianas que pueden tener consecuencias económicas, como comprar una casa o un automóvil por encima de las posibilidades, así como a situaciones relacionadas con clientes, empleados, socios y jefes.
Explicó que el entusiasmo también puede provocar decisiones poco racionales. Por ello, advirtió que no solamente emociones como el enojo o la frustración pueden afectar el juicio, sino también aquellas que resultan agradables, como el enamoramiento o la euforia.
“Las emociones no se controlan, las emociones se gestionan”, sostuvo ante los asistentes.
El comunicador compartió, además, algunas experiencias personales relacionadas con sus relaciones de pareja y su proceso de terapia, con las que ejemplificó cómo los patrones aprendidos durante la infancia pueden influir en las decisiones y vínculos que las personas construyen durante su vida adulta.
A partir de esas experiencias, invitó a los asistentes a asumir responsabilidad sobre sus propias conductas y a cuestionar aquellos patrones que pueden repetirse sin ser identificados. En ese sentido, destacó el valor de la terapia y del autoconocimiento como herramientas para desarrollar una mayor inteligencia emocional.
La charla formó parte de las actividades de la Feria de la Proveeduría, espacio de encuentro para el sector empresarial y productivo de San Luis Potosí que, además de promover la vinculación y las oportunidades de negocio, incorpora conferencias dirigidas al desarrollo de quienes participan.
El mensaje de Regil se centró finalmente en la necesidad de hacer una pausa antes de reaccionar, identificar lo que se está sintiendo y recuperar la capacidad de razonar antes de tomar una decisión.
Para el conferencista, aprender a gestionar las emociones no solo puede mejorar las relaciones personales, sino también contribuir a un mejor liderazgo y a decisiones más conscientes dentro de las empresas.