El voto que cambió la historia: 71 años de la participación política de las mujeres mexicanas

El Congreso del Estado de SLP aprobó reformas en 1923 que permitieron a las mujeres participar en las elecciones municipales.

Por

Ernesto García

- viernes, julio 3 de 2026

San Luis Potosí, S.L.P., viernes 03 de julio de 2026.- El 3 de julio de 1955 quedó inscrito como una fecha decisiva para la democracia mexicana. Ese día, por primera vez, millones de mujeres participaron en una elección federal, ejerciendo el derecho al voto tras la reforma constitucional de 1953. Sin embargo, aquella jornada no fue el inicio de la lucha por la igualdad política, sino la culminación de un movimiento que comenzó décadas atrás y que encontró eco en diversas entidades del país, entre ellas San Luis Potosí.


Durante gran parte del siglo XIX y principios del XX, las mujeres permanecieron excluidas de la vida política. Aunque participaron activamente en movimientos sociales y en la Revolución Mexicana, la Constitución de 1917 no reconoció su derecho al sufragio. A partir de entonces, maestras, escritoras y activistas comenzaron a organizarse para exigir igualdad de derechos, inspiradas por los movimientos sufragistas que ya avanzaban en Europa y Estados Unidos.


Entre las principales impulsoras del sufragio femenino destacaron Hermila Galindo, una de las primeras feministas mexicanas; Elvia Carrillo Puerto, conocida como “La Monja Roja del Mayab” por su defensa de los derechos de las mujeres en Yucatán, y Amalia González Caballero de Castillo Ledón, quien dedicó gran parte de su trayectoria política a promover la participación femenina en los asuntos públicos. Gracias a la presión ejercida por estos y otros movimientos, el tema comenzó a discutirse en distintos congresos estatales.


Los primeros avances ocurrieron precisamente en el ámbito local. En 1923, Yucatán permitió que las mujeres votaran y fueran electas en elecciones municipales, una medida que poco después fue replicada por otras entidades. Aunque estos derechos aún eran limitados, representaron los primeros pasos hacia el reconocimiento pleno de la ciudadanía política de las mujeres mexicanas.


San Luis Potosí también escribió una página importante en esa historia. En 1923, durante el gobierno del general Rafael Nieto, el Congreso del Estado aprobó reformas que permitieron a las mujeres participar en las elecciones municipales, convirtiendo a la entidad en una de las pioneras del país en reconocer ese derecho. Si bien el sufragio estaba restringido al ámbito local y todavía no podían votar en elecciones estatales o federales, aquella decisión representó un avance significativo para la época y colocó a San Luis Potosí entre los estados que comenzaron a derribar las barreras de la participación política femenina.


Durante las siguientes tres décadas, las mujeres continuaron organizándose para exigir el reconocimiento pleno de sus derechos políticos. La demanda llegó al Congreso de la Unión en distintas ocasiones hasta que, el 17 de octubre de 1953, el presidente Adolfo Ruiz Cortines promulgó la reforma al artículo 34 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos. Con ello, las mujeres obtuvieron el derecho de votar y ser votadas en igualdad de condiciones con los hombres.


La primera prueba de esa reforma llegó el 3 de julio de 1955, cuando millones de mexicanas acudieron por primera vez a las urnas para elegir a los integrantes de la Cámara de Diputados. Aquella elección marcó un cambio definitivo en la vida democrática del país, aunque la representación femenina en los cargos públicos avanzó lentamente durante las siguientes décadas debido a las barreras culturales y políticas que aún persistían.


No fue sino hasta finales del siglo XX cuando las reformas electorales comenzaron a establecer cuotas de género para garantizar una mayor presencia de mujeres en los espacios de representación. Posteriormente, la reforma constitucional de paridad impulsó un cambio profundo en la integración de los congresos, los cabildos y otros órganos de gobierno, permitiendo que México se colocara entre los países con mayor participación política femenina en el mundo.


En San Luis Potosí, ese proceso también transformó el panorama político. Hoy las mujeres ocupan una proporción importante de las curules del Congreso del Estado, encabezan organismos autónomos, forman parte del gabinete estatal y han logrado acceder a presidencias municipales que durante décadas estuvieron reservadas casi exclusivamente para los hombres. 

Sin embargo, todavía existen retos relacionados con la violencia política de género, el acceso a los municipios de mayor relevancia y la igualdad en los espacios de toma de decisiones.


A 71 años de la primera elección federal en la que las mexicanas pudieron votar, la conmemoración no sólo recuerda una conquista histórica, sino también el largo camino recorrido para alcanzar una democracia más incluyente. En ese proceso, San Luis Potosí ocupa un lugar poco conocido pero significativo, al haber sido una de las entidades pioneras en reconocer el voto femenino a nivel municipal desde 1923. 



La historia demuestra que el sufragio femenino no fue una concesión espontánea del Estado, sino el resultado de décadas de organización, movilización y perseverancia de miles de mujeres que transformaron la vida política de México y abrieron el camino para las generaciones que hoy participan en igualdad de derechos.